- Fecha de publicación: 01/08/2002.
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MEDITERRANEIDAD DE BOLIVIA
Alternativas de solución planteadas a través del tiempo
por distintos países latinoamericanos.
Jorge Rodríguez Urria *
Introducción.
La natural tendencia geopolítica de obtener una salida al mar, ha sido un tema recurrente
para Bolivia desde fines del siglo XIX, sin embargo durante casi la totalidad del siglo recién pasado,
la clase política y militar boliviana, se ha encargado de exponer insistentemente ante la comunidad
internacional y los más diversos sectores de la República de Chile, su más ferviente objetivo y
anhelo de poseer una salida soberana en algún tramo del litoral hacia el océano Pacífico,
planteando diversas propuestas que no han arribado a buen puerto, producto principalmente de la
condición trilateral del problema.
No corresponde entonces a una casualidad, que el tema haya sido analizado in extenso en
diferentes foros, conferencias, asambleas, y todo espacio disponible en los que Bolivia haya tenido
una acogida favorable para exponer su situación y posición, haciendo presente de una u otra forma
su desventajosa condición de “encierro” y obsesiva aspiración marítima.
El presente trabajo se orienta a revisar someramente las distintas alternativas de solución
planteadas en torno al tema.
Antecedentes Histórico–Geográficos.
Existe una gran cantidad de antecedentes, donde se establecen los límites del “Reino de
Chile” y de la “Audiencia de Charcas” que más tarde pasaría a denominarse Bolivia. La leyes
publicadas por la Corona española para América, de acuerdo con la recopilación de las leyes de
los reinos de Indias, promulgada en el siglo XVII, determinaba con claridad la extensión de los
distritos de la audiencia de Lima, que se prolongaba hasta la costa de Chile, dejando claramente
manifestada la colindancia histórica entre este último reino y Perú, y el de la audiencia de los
Charcas, que no se encontraba limitado por el Pacífico, estableciendo por tanto el régimen
administrativo y áreas jurisdiccionales de las Audiencias del Nuevo Mundo.
La República de Bolivia nació mediterránea a su vida independiente, el 6 de agosto de
1825. Fue una creación artificial que según algunos autores fue un error contra la geografía, puesto
que su territorio no constituye una unidad geográfica. Simón Bolívar, en su condición de Dictador
del Bajo Perú, esperó a que los gobiernos peruano y argentino dieran su aprobación para la
existencia soberana de un nuevo Estado del Alto Perú, considerando que las provincias de
Charcas habían pertenecido a los virreinatos de Lima y de Buenos Aires, naciendo así la
“República de Bolívar”, cuyo nombre definitivo fue el de “Bolivia”.
Considerando el principio del “uti possidetis juri” de 1810, Chile nace a la vida
independiente, limitando como Estado soberano por el norte con Perú, en el río Loa, que
desemboca en el Pacífico en el paralelo 21° 27’ S. Sin embargo, Simón Bolívar, se empeñó en
proporcionar un puerto a Bolivia y resolver su problema de mediterraneidad, por lo que ordenó
estudiar la posibilidad de obtener una salida al mar desde Arica hasta Tocopilla, decidiéndose
finalmente por “Cobija”, al sur del río Loa, por estar más cercano aPotosí, habilitando el 1 de marzo
de 1826 en ese lugar el puerto de “La Mar”.
Chile permitió el acceso a costa a Bolivia, entre los años 1830 y 1870, de acuerdo a lo que
indican los Tratados de 1866 y 1874 y otros documentos históricos, por diversos errores de
nuestros gobernantes y diplomáticos, atribuibles entre otras cosas al desconocimiento total de la
zona, los problemas de luchas intestinas en el país y consolidación de la república, pacificación de
la Araucanía y diversas preocupaciones asociadas.
Evidentemente Chile declaró enérgicamente su histórica condición de directo colindante
con el “Virreinato del Perú”, pero junto a su decidida actitud deseaba encontrar una solución
pacífica, por lo que en virtud de las negociaciones y tratados mencionados se llegó a acuerdos
limítrofes y económicos entre ambos países, quedando definido en el Tratado de 1866, el paralelo
24° como el límite entre ambos países, no obstante la división del suelo establecida, se repartirían
por partes iguales los productos de la explotación del territorio entre los 23° S y 25° S.
Sin embargo, al no respetar Bolivia en febrero de 1878, los términos arancelarios del
Tratado de 1874, se originaron los conocidos acontecimientos de la Guerra del Pacífico y su
posterior Tratado de Tregua de 1884 y de Paz y Amistad de 1904. Se definieron nuevos límites
favorables al país vencedor, quedando reconocido el dominio absoluto y perpetuo de Chile por los
territorios ocupados, perdiendo completamente Bolivia la posibilidad de acceder al Pacífico, pero
compensando exagerada y generosamente a los vencidos.
Actualmente Bolivia tiene una superficie de 1.098.581 kms.
2, y su territorio posee la forma
de un polígono irregular que se encuentra dividido por dos cordilleras, por lo que generalmente, en
términos fisiográficos, se le describe como tres países en uno solo; Altiplano, Valles altos y Tierras
bajas tropicales. Limita con cinco países: Brasil, Argentina, Paraguay, Chile y Perú.
Situación Político–Económica y Social.
Tanto para su clase dirigente como para el pueblo boliviano, el solo hecho de dialogar con
Chile significa “aceptar” una situación injusta. Respecto del problema limítrofe, sucesivos gobiernos
han planteado durante el siglo recién pasado y el actual su demanda por obtener una salida al mar,
con diversas afirmaciones que dejan entrever una situación absolutamente injusta y perjudicial
para sus intereses nacionales.
Conflictos políticos internos y la Guerra del Chaco Boreal (1933/1935), dividió
profundamente la historia política boliviana del siglo XX, generando un convulsionado ambiente
social con reformas y contrarreformas, de distintos gobiernos que no lograban otorgar la estabilidad
política necesaria al país.
En 1942 se firmó con Bolivia un protocolo para revisión y reposición de hitos en el límite,
por una comisión mixta chileno-boliviana. En 1962 Bolivia rompe relaciones con Chile, por
problemas de ocupación de las aguas del río Lauca.
Años más tarde, en 1974, los Presidentes Hugo Banzer y Augusto Pinochet se encontraron
en Brasil para el cambio de Presidente de ese país. A contar de ese momento Bolivia inició una
verdadera ofensiva en los Campos de Acción Psicosocial y Diplomático para concitar el máximo
apoyo a su objetivo de salida al mar. En 1975, ambos presidentes se reunieron en la localidad de
Charaña, para reanudar las malogradas relaciones diplomáticas.
Entre 1978 y 1982 golpes militares y sucesivas elecciones presidenciales se sucedieron en
forma alternada. El desprestigio internacional, el tráfico de drogas y una tenaz resistencia social
popular entre otros, terminan por hacer caer el régimen militar del General García, asumiendo
como Presidente Hernán Siles Suazo, iniciando un período de gobiernos civiles constitucionales
que aún continúa vigente.
La sociedad política boliviana adoptó el modelo de economía de mercado a contar de
1985, cuya aplicación frenó y bajó la inflación que había alcanzado niveles insostenibles (23 mil
%), bajando a un 11% en menos de 10 años.
A contar de 1991, el Congreso boliviano autorizó el ingreso de militares estadounidenses
para adiestrar militares del país en la lucha contra el narcotráfico, iniciando de esta forma una gran
campaña nacional anti drogas, aprobando también en 1997 una importante ley contra el lavado de
dinero procedente del narcotráfico.
En abril de 1993, los presidentes Aylwin y Paz acuerdan completar las negociaciones para
un importante convenio de complementación económico comercial entre Chile y Bolivia, aspecto
que fue mejorando sustancialmente a contar del año 1986.
Los presidentes Frei y Sánchez de Lozada, destraban aún más ambas economías,
aumentando los flujos de intercambio comercial.
Actualmente el Presidente de Bolivia Jorge Quiroga, cuyo mandato finaliza en agosto del
presente año (2002), se encuentra abocado al proceso de impulsar el modelo político económico
del país, fortaleciendo además su política exterior, con resultados positivos. El nuevo proyecto para
iniciar multimillonarias exportaciones de gas a Estados Unidos y México a través de un puerto
peruano o chileno, se presenta además como la gran alternativa para que Bolivia recupere la
cualidad marítima, sin embargo la carrera por las negociaciones involucra a varios países que
luchan por ocupar el lugar del país altiplánico.
Alternativas Limítrofes Internacionales.
Diversas han sido las alternativas analizadas por Chile para otorgar una solución
equilibrada para ambas partes y solucionar el problema de mediterraneidad de Bolivia. En 1895, el
Presidente Jorge Montt, propuso una solución a través de las provincias de Tacna y Arica o bien
por caleta Vítor, oportunidad que fue desperdiciada por Bolivia.
Entre los años 1975 y 1978, nuevamente se abrieron las negociaciones entre Chile y
Bolivia, para generar un corredor territorial de acuerdo con la propuesta chilena, teniendo como
límite norte la línea de la Concordia establecida en 1929 y como límite sur la quebrada Gallinazos y
el borde norte superior de la quebrada del río Lluta. Bajo ningún punto de vista el corredor que
Chile estaría dispuesto a negociar, debería afectar la integridad territorial del país.
La viabilidad geopolítica de esta propuesta no es de decisión exclusiva de Chile, y presenta
tres variables a saber: que Perú dé una salida soberana al mar por el territorio de Tacna; que Chile
dé una salida de acuerdo a lo indicado anteriormente o que sea una solución compartida. Lo
anterior presenta diferentes ventajas y desventajas para los tres países, dependiendo del enfoque
que se dé a la solución. Bolivia obtendría su salida al mar, Chile y Perú quedarían desvinculados
fronterizamente, debiendo probablemente modificar ambos países su delimitación marítima para
otorgar facilidades a Bolivia. La solución compartida pareciera ser la mejor solución. Ambos países
entregarían terreno por partes iguales, finalizando así nuestra historia limítrofe con Perú. Esta
alternativa supone compensaciones para los tres Estados.
Bolivia por su parte propone diversas alternativas, que van desde la creación de un enclave
en Iquique o Mejillones, que se encuentran fuera del veto peruano, estableciéndose como puerto
soberano boliviano, con las facilidades de libre tránsito, otorgando a Chile compensaciones
necesarias; considera también el posible arrendamiento y/o la internacionalización de Arica; la
Restitución parcial de territorios, involucrando a los tres países, es decir Chile devuelve Arica a
Perú y Bolivia adquiere Pisagua. La integración es otra propuesta válida en atención a que Bolivia
posee una posición geográfica relevante en el Cono Sur, especialmente dentro de la actual
coyuntura integracionista y geopolítica en vigencia.
Evidentemente las alternativas presentadas son inviables geopolíticamente para Chile,
porque presentan amplias desventajas que afectan a la soberanía y amenazan seriamente su
estructura territorial. No debemos olvidar que la creación de un enclave puede llegar a constituir un
peligroso avance de otro Estado, y transformarse en puntas de crecimiento o de penetración sobre
el territorio propio. La cesión parcial de territorios evidentemente no es viable bajo ningún punto de
vista.
La posición de Perú por otro lado señala que las posibles alternativas de solución, pasan
por una Resolución integral del problema, al tratarse de un asunto tripartito. Perú postula que se
debería devolver acada cual lo suyo basado en la aplicación de la justicia. Absolutamente
inconveniente y desventajoso para Chile bajo el prisma geopolítico, donde los mayores favorecidos
serían únicamente Bolivia y Perú.
Otra postura señala que la conformación de Una gran confederación que otorgue ventajas
comparativas a la comunidad Latinoamericana, podría ser una adecuada solución, la que mediante
un bien concebido y ejecutado proceso armónico de integración, potenciaría a todos sus Estados
parte, otorgando a Bolivia una alternativa para acceder al mar en diferentes tramos del litoral. Su
viabilidad dependería en todo caso, de cuales sean los alcances de la integración, pero no parece
ser una solución adecuada por lo altamente impracticable.
En el caso de Argentina, su interés por obtener una salida hacia el Pacífico y lograr la
condición bioceánica es evidente, por lo que todas sus ponencias estarán orientadas hacia el logro
de ese fin. Una de sus alternativas, la constituye el denominado Proyecto Bermejo, que considera
la canalización de este importante río que nace en Bolivia y se refuerza con el río Grande de Tarija.
Mediante la operatibilidad de canales navegables, Bolivia podría acceder al Río de la Plata (hoya
del sur y del Plata, integrada por los ríos Paraguay, Pilcomayo y Bermejo) y salir al Atlántico, y
Argentina al Pacífico a través del ferrocarril Huaytiquina. Este proyecto determina como beneficiado
absoluto a Argentina, en menor grado Bolivia y levemente Brasil, siendo desventajoso para Chile y
Bolivia.
La creación de un Polo de Desarrollo Económico Tripartito es también planteada como una
solución alternativa en beneficio particular de Chile, Perú y Bolivia, pero también de toda la región
americana, lo que no representa ventajas territoriales para ninguno de los tres países involucrados
directamente, puesto que sería un área de todos y de nadie.
Brasil también establece la posibilidad de que Bolivia acceda al Atlántico, a través de su
territorio, resolviendo en su provecho el problema del “hinterland” boliviano, proyectando y
construyendo carreteras y vías férreas, con la finalidad clara de obtener una salida al Pacífico.
Además considera como la salida brasileña más probable al Pacífico, a través del acceso
de Bolivia al puerto de Arica, concretando la anhelada conexión Santos-Arica, Atlántico-Pacífico.
La conquista política de Bolivia es de gran importancia para Brasil en los términos señalados y
considera justa la reivindicación boliviana, en pos de sus intereses y como parte de su geopolítica
expansionista. Si bien presenta esta alternativa algunas ventajas convenientes para Chile, en caso
de que las compensaciones territoriales y económicas fueran adecuadas, podría generar
rivalidades importantes en el sector producto de la búsqueda de áreas valiosas, influencia
unificadora, y aspiración de poseer salidas a mares distintos.
Conclusiones.
La realidad geográfica de Bolivia, consideraba una gran dislocación geográfica, sumado a
una “mediterraneidad natural” y que “desde un punto de vista estrictamente geopolítico, ésta habría
sido la conclusión que podía haber sumido al país, en una indecible impotencia” de acuerdo a lo
señalado por el tratadista Alipio Valencia. Esto derivó en que una vez nacida a la vida
independiente, Bolívar determinara la imperiosa necesidad de tener litoral marítimo.
La hidrografía de Bolivia posee tres cuencas claramente definidas; una interior, otra que
contribuye al Amazonas y la tercera que aporta al Río de la Plata, por lo que desde el punto de
vista hidrográfico Bolivia pertenece al sistema sudamericano del Atlántico, pudiendo afirmarse que
no es geográfica ni hidrográficamente un país del Pacífico. La canalización del río Bermejo
permitiría que a través de la hidrovía Paraguay-Paraná, Bolivia saliera de su mediterraneidad
alcanzando el Atlántico.
La mediterránea condición de Bolivia, continuará buscando una vía para acceder al mar,
siendo conveniente negociar los términos geopolíticos nacionales más que cualquier otra
alternativa de todas las analizadas. Si Chile accede a solucionar la tan anhelada salida al mar
boliviana, deberá ser en los términos que Chile defina. Sin duda la posibilidad de solución menos
dañina a los intereses nacionales, pero igualmente inaceptable en términos de cesión territorial, la
constituye el corredor entre la línea de la Concordia y la quebrada Gallinazos, porque además de
existir la posibilidad de negociar compensaciones ventajosas, permite eliminar el límite político con
Perú.
Su insistente accionar en el concierto internacional, acudiendo a diferentes organismos
para reiterar su percepción de injusta condición de enclaustramiento marítimo y la materialización
de un importante convenio comercial con Estados Unidos, podría colocar a Bolivia en una
inmejorable posición para presionar políticamente hacia su objetivo de obtener una salida al
Pacífico.
Las nuevas expectativas comerciales de Bolivia, con grandes reservas de gas natural y
petróleo en el campo gasífero Margarita de la localidad de Tarija, abren un espectro de
posibilidades muy atractivas en términos económicos para nuestro país, que podrían traducirse en
gran motor impulsor del desarrollo nacional y condicionar los términos de una salida de tipo
comercial al mar para Bolivia.
BIBLIOGRAFÍA
- Sepúlveda Cox, Jaime, Capitán de Navío IM: “Manual de Geopolítica”, de la Academia de Guerra Naval.
- Revista Chilena de Geopolítica. Volúmenes 4, 5, 6, 10 y 11.
- Arancibia Reyes, Jorge, Capitán de Corbeta: “Mediterraneidad de Bolivia”, Tesis de Estrategia.
- Nicolás Vargas, Fernando: “Historia Política de Bolivia (1776-1996).
- Carvallo, Mauricio: Reportajes de “El Mercurio” 21 abril 2002. “Gas boliviano: Chile desplaza a Perú”.
- www.boliviaweb.com “Estados Unidos y el mar boliviano”.
- www.argentina.derecho.org “Hidrovía Paraguay-Paraná, una visión Geopolítica”.
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