La pesca artesanal en Chile.

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Según la legislación chilena se entiende por
pesca artesanal como la actividad pesquera
extractiva realizada por personas naturales en
forma personal, directa y habitual y en el caso
de las áreas de manejo, por personas jurídicas
compuestas exclusivamente por pescadores
artesanales inscritos como tales.1
Dentro de la
definición se incluyen a buzos de pesca extractiva,
recolectores de orilla y algueros. Por otra parte,
el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura
(Sernapesca), también define al pescador artesanal
como aquel que se desempeña como patrón o
tripulante de una embarcación destinada a la
pesca artesanal.
Sus embarcaciones deben poseer un máximo de 18
metros de eslora y un arqueo de hasta 50 toneladas
* Capitán de Fragata Francisco Palma Gutiérrez, Capitán de Corbeta Gianfranco Cambiaso Accantini, Capitán de Corbeta Pablo Pérez Iracabal y Capitán de Corbeta Carlos Palacios Vera.
1. Definición descrita por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, en página web www.sernapesca.cl
Según los registros existen 86 mil pescadores artesanales con más de 13.000 embarcaciones.
Esta actividad representa el 43% de la pesca total en Chile.
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de registro grueso (TRG) (cercano a los 80 metros
cúbicos de bodega), y ninguna persona natural
puede ser dueña de más de dos embarcaciones.
Actualmente se encuentran inscritos cerca de
86.000 pescadores artesanales y más de 13.000
embarcaciones. Para poder materializar su pesca
el Estado chileno dispuso como reserva exclusiva
para este sector las primeras cinco millas desde
costa, la cual se llama “Área de reserva para la
pesca artesanal”. Por otra parte, la nueva ley de
pesca, establece una zona especial para uso
exclusivo de las embarcaciones de menos de
12 metros de eslora, la cual correspondería a
la primera milla desde costa, desde el límite
norte de nuestro país hasta el límite sur de la
isla de Chiloé.
Los pescadores artesanales están agrupados
en varias organizaciones, como la Confederación
Nacional de Pescadores Artesanales de Chile
(CONAPACH), la Confederación Nacional de
Federaciones de Pescadores Artesanales
(CONFEPACH) que agrupa a su vez 14 organizaciones
y el Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio
Pesquero (CONDEPP), de esta forma la pesca
artesanal ha logrado organizarse y obtener mayores
logros en sus demandas, principalmente en contra
de las regulaciones del Estado.
Situación actual
La actividad que realizan los pescadores
artesanales representa el 43% de la pesca total
en Chile, pero esta cifra del Servicio Nacional de
Pesca del año 2013, no refleja la actividad en su
totalidad al carecer de herramientas precisas de
control de los desembarques en las diferentes
caletas, sumado a la actividad informal que se
realiza en la extracción y comercializaciones de
merluza austral en las Regiones VII, X y XI. Las
regiones antes mencionadas concentran, en
suma, casi el 70% de la actividad artesanal de
extracción de biomasa de diferentes especies
en Chile, donde en la VIII Región durante el
año 2014, se desembarcó el 54% de la pesca
del país según datos de la página web de la
Confederación Nacional para la Defensa de la
Pesca Artesanal (CONADEPA). Toda esta actividad
se desarrolla con un bajo uso de tecnologías y
una variedad de técnicas de extracción como la
línea de espineles, mano, red de cerco o boliche,
entre otras.
Dado la poca capacidad de fiscalización de
la pesca artesanal los números de desembarco
y extracción no reflejan la situación real,
principalmente por escasez de las principales
especies de extracción como son la anchoveta
TEMA DE PORTADA: La pesca artesanal en Chile
n Buzos mariscadores en faena.
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española, jurel, merluza común y besugo, que
se encuentran en agotamiento o colapsada,
además de otras en riesgo de sobreexplotación
como la merluza del sur, merluza de tres colas,
bacalao, congrio dorado y otros,2
debiéndose
establecer cuotas de captura o veda en las
diferentes especies y por regiones, de acuerdo
a la cantidad de pescadores artesanales inscritos
y biomasa presente en cada región. Muestra de
lo citado anteriormente es el artículo del 31 de
marzo de 2014 de la Subsecretaria de Pesca y
Acuicultura, informando en su página web que
el 48% de las principales pesqueríass chilenas se
encuentran sobreexplotadas o agotadas, por lo
que además se mantiene cerrada la inscripción
de nuevas personas en la pesca artesanal como
una forma de controlar las vedas y dejar de
aumentar las cuotas de extracción.
Por otra parte la Ley de Pesca que entró en vigor
a contar del 9 de febrero de 2013 y plenamente
a contar de Febrero del año 2014, estableció
para la pesca artesanal el 55% de las cuotas de
pesca distribuidas individualmente entre los
inscritos, pero su cuota es transferible, debiendo
hacer uso en forma personal de a lo menos el
50% de ella en un lapso de tres años, lo que de
alguna forma permite a los pescadores vender
sus cuotas a los industriales cuando el precio
de los recursos extraídos no hace rentable su
extracción y comercialización, para los pescadores
artesanales. Esta amenaza de cambio, sumado
a la compleja situación que genera la existencia
de múltiples actores orientados por prioridades
e intereses diferentes, sobre los recursos marinos
comunes, generan conflictos y tensiones en
la actividad, no pudiendo apartarse o ignorar
dimensiones políticas en la búsqueda de las
soluciones.
El futuro de la actividad
Las estadísticas de organismos como la UNESCO
y FAO, indican la potencial disminución en la
disponibilidad de alimentos a nivel mundial,
producto de la tendencia creciente de población,
el uso de suelos agrícolas para el cultivo de
biocombustibles y la escasez del recurso hídrico.
Esto hace reflexionar sobre la importancia que
tendrá el mar como fuente de alimentos y la
relevancia futura de la acuicultura.
n Embarcaciones de pesca artesanal.
2. Estado de Situación de las Principales Pesquerías Chilenas 2012, Marzo 2013, Página 54.
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Sin embargo, ya se tiene conciencia que esta
actividad presenta efectos contaminantes en el
borde costero: en aspectos visuales los “campos”
de jaulas afectan la belleza del paisaje; físicos,
al contribuir al aumento de las temperaturas
de las aguas; y químicos, al contaminar las
aguas con las fecas de los peces concentrados
en un mismo lugar. Es por esto que el futuro
de los cultivos tiende a desplazar la actividad
a los espacios marítimos abiertos, desafiando
a las grandes masas de agua tal como los
océanos o senos (ejemplo el de Reloncaví),
mitigando así los efectos contaminantes
anteriormente mencionados. Todo esto debe
ser compatibilizando las múltiples actividades
que se desarrollan en los mares y los diversos
intereses marítimos que compiten por espacios.
La pesca artesanal en Chile presenta una fuerte
componente socio cultural, siendo una actividad
tradicional y cuasi hereditaria entre quienes
la ejercen, por lo que es necesario cambiar la
conciencia del pescador artesanal y a su vez
capacitarlo en nuevas tecnologías.
Tanto la Subsecretaria y Servicio Nacional
de Pesca y Acuicultura, sumado a diferentes
organizaciones como el Instituto de Fomento
Pesquero y Fundación Chinquihue, entre otras,
impulsan proyectos e investigaciones para el
desarrollo sustentable de la industria y programas
para la jubilación o reconversión laboral de
los pescadores artesanales en el área acuícola
y cultivos de moluscos, como por ejemplo la
mitilicultura (cultivo de choritos).
La tecnología y especialización de los procesos
productivos jugarán un rol fundamental para
emprender dichos desafíos, variando la tecnología
de las jaulas, procesos y controles de calidad y
procesos logísticos. Esto ha tenido sus efectos en la
pesca industrial, pudiendo emularse gradualmente
en la artesanal.
Conclusiones
n En Chile la actividad denominada pesca
artesanal, no se refiere solamente al
estereotipo del pescador que se hace a la mar
en su embarcación de madera representada
en las pinturas de caletas, sino que también
el concepto incluye a cultivadores, buzos y
recolectores de orilla.
n La actividad incluye a un gran número
de personas, dificultando su capacidad
de organización en entes representativos
unificados, existiendo varias entidades no
necesariamente coordinadas. Esto dificulta
las negociaciones y procesos comunicativos
por parte de la autoridad destinados a
impulsar y administrar los procesos de
cambio en la actividad. A su vez entre estos
múltiples actores se generan tensiones por
el hecho de competir por un recurso común,
generándose comprensibles luchas de poder.
n Estas luchas de poder sumado a la tradición
y costumbre de la actividad, dificultan los
procesos de reconversión, trabajando la
autoridad en el cambio cultural de quienes
la ejercen y en la inserción y capacitación de
nuevas técnicas y desarrollo de procesos.
n La tendencia mundial de la actividad artesanal
es al cultivo por sobre la extracción, técnica
que requiere de capacitación y tecnología
para rentabilizar aún más la actividad y
mitigar los efectos contaminantes.

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