search
search

¿Es tiempo de modernizar las especialidades de cubierta?

VERSIÓN PDF
El presente ensayo describe, a través de la historia de la Armada, la creación y cambios que han sufrido las especialidades del escalafón Ejecutivo de Cubierta, específicamente las de artillería y misiles, torpedos, armas A/S y minaje, telecomunicaciones, navegación e ingeniería naval electrónica, con el propósito de compararlas con la situación de otras marinas y analizar bajo distintos prismas la necesidad de mantener la actual modalidad o en su defecto fusionar algunas o todas, definiendo una especialidad única de superficie, objeto entregarle a la Armada, oficiales de cubierta con un conocimiento más homogéneo dentro del área de armas y sistemas navales.

La Armada de Chile, ya con más de 200 años de existencia, ha sido una institución relevante en el desarrollo del país y protagonista de grandes pasajes de nuestra historia. Su misión primaria, de ganar la guerra en el mar, ha sido complementada con el pasar de los años, contando actualmente con cinco áreas de misión, establecidas por el Estado para sus FF.AA., estas son: defensa, emergencia nacional y protección civil, cooperación internacional, contribución al desarrollo nacional y a la acción del Estado y por último seguridad e intereses territoriales. Todo lo anterior, es ejecutado por las unidades y reparticiones del poder naval y marítimo, requiriendo cada día personal más preparado y polivalente.

Los oficiales de la institución estudian en la Escuela Naval Arturo Prat, iniciando su formación profesional con altos estándares de excelencia, tanto en su formación deportiva, militar y también intelectual. Durante este proceso los cadetes pueden optar a distintos escalafones: ejecutivos, infantes de marina, abastecimiento y litoral. En lo que respecta al escalafón de ejecutivos, estos al egresar se dividen en cubierta y afectos a ingenieros, y una vez cumplido su crucero de instrucción a bordo del BE Esmeralda y dos años de embarco a bordo de distintas unidades, arriban a la Academia Politécnica Naval (APN), donde dependiendo de la especialidad que eligen, cursan dos o tres años.

Por más de medio siglo la institución ha mantenido las especialidades para oficiales, actualizando sus mallas curriculares y modelo educacional para las necesidades actuales, no obstante, nuestras unidades se han modernizado no solo en sus sistemas de armas y capacidades de mando y control, sino también en su organización y procedimientos operacionales, haciendo que los oficiales ejecutivos de cubierta desempeñen generalmente puestos inicialmente orientados a sus especialidades y posteriormente, debido al enfoque de carrera actual del oficial de cubierta embarcado en unidades de combate, comienza a perder relevancia y cada oficial califica para desempeñarse en un puesto operativo específico.

Historia de las especialidades de cubierta

La mayoría de las especialidades de cubierta nacieron en la primera mitad del siglo pasado, considerando además que inicialmente los oficiales ejecutivos no se encontraban en el mismo escalafón que los ingenieros navales, existiendo varias diferencias en opciones de carrera y grados entre ambos, pero en el año 1940 egresa del alma máter la primera generación unificada del escalafón ejecutivos e ingenieros, donde estos últimos eran denominados afectos a Ingeniero.

Los años 50, del siglo XX, vienen de la mano con una importante actualización de las mallas curriculares de los oficiales de cubierta, principalmente debido a la adquisición de nuevas unidades para la Escuadra, como fueron los cruceros clase Brooklyn, incorporando nuevos conceptos de operación y sistemas de armas tales como la Central de Información de Combate (CIC), modernos radares, el concepto de HQ1 para control de averías, entre otras cosas. Para poder reparar y sostener la nueva tecnología adquirida, fue creada en 1953 la especialidad de Ingeniero Naval Electrónico.

Durante esta misma década se intentó adoptar la modalidad de la Armada de los Estados Unidos, creando los oficiales únicos, los que podían desempeñarse tanto en el puente como en la máquina. Este formato duró muy poco en la institución, específicamente hasta el año 1960, debido a las críticas que surgieron basado en sus malos resultados y la alta rotación de los oficiales subalternos en los buques, lo que no les permitía poder capacitarse correctamente en sus puestos.

En el año 1995 se incorporó un importante cambio, ya que la Escuela Naval modificó su plan de estudio de 5 a 4 años, lo que produjo variaciones en las mallas curriculares de las especialidades de cubierta, fortaleciendo progresivamente el funcionamiento de la APN; creando facultades, acreditando los procesos y títulos entregados, entre otras medidas. Durante este período una de las últimas modificaciones significativas realizadas a las especialidades fue la eliminación de la especialidad de navegación, la cual retornó a comienzos del siglo XXI, acompañado de un período donde se modificaron los nombres y mallas de las especialidades, con el propósito de que todos los oficiales ejecutivos egresaran como ingenieros. Esta medida, también por diversos motivos, duró poco tiempo retornando al modelo anterior.

Como se puede apreciar, las especialidades han evolucionado a través de variadas etapas con el correr de los años, siempre bajo la perspectiva de lograr una mejor capacitación y competencia de los oficiales de marina, para desempeñarse de la mejor forma en el cumplimiento de sus funciones tanto a bordo como en tierra.

Situación actual

La dinámica y la problemática que genera un mundo moderno que cambia vertiginosamente, sin duda son un importante desafío en la formación y capacitación para la especialización de oficiales.

Para describir el efecto mencionado sobre los oficiales que cursan especialidad, el tema de portada de la Revista de Marina N°963, edición mar-abr 2018, sobre “La apuesta educacional de la Armada para el nuevo milenio”, escrita por el CN Jaime Rodrigo Ramirez, señala que:

La nueva realidad sugiere que, para que el servidor de la Armada sea eficiente y eficaz en su puesto operativo o cargo administrativo, requiere de una mayor capacidad de adaptación al nuevo conocimiento, de una comprensión profunda de los procesos y de tener una capacidad humana para responder satisfactoriamente en varios escenarios a la vez, casi en tiempo real.

Lo anterior, es muy relevante debido a que concluye que esto puede ser posible en la medida que el modelo educacional de la institución tenga un mayor énfasis generalista, lo cual estaría de la mano en pensar en una modernización de las especialidades.

En este contexto, los oficiales ejecutivos al egresar de la Escuela Naval, se dividen en afectos a ingenieros y cubierta, donde ambos realizan el crucero de instrucción a bordo del BE Esmeralda y posteriormente, al ascender al grado de subteniente, se van transbordados a unidades de superficie como oficiales en instrucción. Transcurridos estos años, ambos inician su período de especialización en la APN. En el área de ingeniería los oficiales cursan por tres años, esto incluye ingeniería naval mecánica, eléctrica y electrónica. La especialidad de hidrografía es un caso aparte debido que su postulación dependerá de las necesidades institucionales. Por su parte, los oficiales de cubierta, también en la APN, ejecutan un semestre común y con el orden de mérito pueden postular a las especialidades de artillería y misiles, torpedos, armas as y minaje, telecomunicaciones, navegación, aviación naval, inteligencia o submarinos.

Las especialidades de aviación naval, inteligencia y submarinos cursan en sus respectivas escuelas. En el caso de torpedos, armas A/S y minaje estos estudian en la Escuela de Submarinos. Las otras especialidades permanecen en la APN, donde cursan por un año y medio, cada una con mallas curriculares independientes. Al final del segundo año, todos los ejecutivos de cubierta asisten al curso básico de guerra naval, el cual les entrega por primera vez a los alumnos conocimiento de los procedimientos de guerra en la institución.

Especialidades de cubierta en otras marinas del mundo

  • Armada de Argentina:
    Los guardiamarinas navales, posterior a su período de instrucción a bordo de la fragata ARA Libertad, deben asistir a la escuela de oficiales de la Armada (ESOA), donde pueden elegir entre las siguientes especialidades:
    • Máquinas propulsión (dos años).
    • Máquinas electricidad (dos años).
    • Comunicaciones (un año).
    • Artillería (un año).
    • Armas Submarinas (un año).
    Este curso habilita para ser jefe de cargo de una unidad de superficie. En lo que respecta a las tres últimas especialidades, estas tienen una directa implicancia en el cargo y puesto operativo que cubre ese oficial a bordo de las unidades de combate. Si bien todos pueden llegar a ser jefe de la CIC, lo normal es que los especialistas en artillería y armas submarinas sean los jefes del departamento de armamento y los especialistas en comunicaciones del departamento de operaciones. A su vez estas especialidades también tienen relación directa en los puestos que pueden desempeñarse en la CIC, por ejemplo un comunicante puede ser Anti Air Warfare Officer (AAWO) pero no Anti Submarine Warfare Officer (ASWO). El Jefe de CIC realiza un curso, denominado Curso de Aplicación para Oficiales Navales (CAON), el cual tiene una extensión de un año. Este curso es requisito para ser operaciones de las Unidades de Superficie (UUSS)
  • Marina de Guerra del Perú:
    A su egreso de la Escuela Naval, los oficiales de comando (ejecutivos) deben cumplir un período de un año de embarco a bordo de UUSS, para posteriormente rendir un examen de calificación. Este resultado le otorga a los oficiales un orden de mérito para poder postular a sus especialidades. Hasta hace algunos años existía el formato de oficiales de superficie únicos, los cuales podían calificar o perfeccionarse en el ámbito de armamento y operaciones, lo que les daba mayor versatilidad. Este proceso ha ido cambiando en el tiempo, ya que actualmente después de cuatro años, los oficiales de comando deben optar a las siguientes especialidades:
    • Calificación de armas
    • Calificación de operaciones
    Si bien estas especialidades no limitan la carrera del oficial de superficie, a bordo ocupan puestos asociados a esta. Aunque existen oficiales ingenieros, los oficiales únicos en más de una oportunidad pueden asumir como jefes de departamento de ingeniería, siendo esto evitado hoy en día con la nueva orgánica de especialidades.
    Durante sus años de desempeño a bordo, realizan una serie de cursos para calificar en los distintos puestos operativos como por ejemplo: curso de controlador aéreo, guerra antisubmarina, traqueo y búsqueda de contactos, entre otros. La duración de los cursos es relativa, no obstante tiene un promedio de cuatro meses, a excepción del curso de Jefe de departamento que dura de seis meses a un año.
  • Armada Nacional de Colombia:
    En la Armada Nacional de Colombia, los cadetes al estudiar en la Escuela Naval Almirante Padilla, se orientan a un escalafón. En lo que respecta al escalafón de superficie estos pueden optar entre tres especialidades:
    • Ingeniero electrónico
    • Oceanografía física
    • Ciencias de la administración
    A bordo de las unidades, los oficiales pasan por divisiones propias de su especialidad y van siendo evaluados por un comité de instrucción; adicionalmente se hacen calificaciones y/o cursos de guerra electrónica y de superficie a bordo de las respectivas escuelas de superficie. Luego de pasar por todas las divisiones, la última que cubren es la de oficial jefe de la CIC, parte del departamento de operaciones. Como capitán de corbeta pueden optar a Jefes del departamento de armamentos u operaciones. El curso de Tactical Action Officer (TAO) se realiza en tierra y dura entre tres a seis meses.
  • Royal Navy:
    A la Marina Real Británica se ingresa generalmente una vez finalizada la universidad o una carrera técnica. La Escuela Naval dura aproximadamente ocho meses. Durante este proceso, se puede optar por los escalafones de hidrografía, logística, ingeniería y warfare. Este último es el símil al escalafón de oficiales ejecutivos de cubierta.
    Los oficiales warfare, se gradúan como Common Fleet Time Young Officer (CFT YO) y se embarcan en distintas unidades de la flota.
    Los primeros cursos que realizan son el de Initial Warfare Officers (IWO) Navegation e IWO warfare en el Maritime Warfare School (MWS). Estos tienen como propósito entregar una inducción de tres semanas cada uno sobre navegación y guerra en general. Al embarcarse nuevamente, ahora como Specialist Fleet Time Young Officer (SFT YO), realizan distintos cursos. Para los oficiales que van a cubrir Officer Of the Watch1 (OOW1) en la flota, ejecutan el curso de Preliminary Navigating Officer (PNO); siendo este principalmente práctico con una duración aproximada de tres semanas. El siguiente curso que existe es para los oficiales que serán designados como piloto de las unidades de combate; Fleet Navigating Officer (FNO). Manteniéndonos en el ámbito de navegación; si algún oficial piloto es destinado para desempeñarse en un buque capital, realiza el curso de Specialist Navigator (SpecN).
    De forma paralela, los oficiales de las unidades de combate postulan al curso de Principal Warfare Officer (PWO), donde un año antes de su ingreso, los alumnos a bordo se denominan PWO (T) por training, donde cada unidad asume un rol vital en la instrucción y entrenamiento de este oficial. La instrucción de PWO dura entre ocho meses y un año y lo puede ejecutar cualquier oficial que cumpla con las calificaciones internas de guerra y sea del escalafón de warfare.

Conclusiones y reflexiones finales

Comparación con otras Marinas:
Analizada la información anterior, se pueden inferir las siguientes conclusiones:

  1. En todas las Marinas que tienen especialidades específicas, existe una directa relación entre sus etapas de especialización y sus enfoques de desempeño a bordo de las UUSS.
  2. En el caso de la Armada de Argentina, las especialidades son muy similares a las de nuestra institución, no obstante como se detalla en el punto anterior, existe una directa relación entre el cargo y puesto operativo con lo estudiado en tierra en la etapa de especialización.
  3. En la Marina de Guerra del Perú y en la Armada de Colombia existen menos especialidades, pero al igual que en Argentina esta especialización tiene un impacto tanto en los puestos operativos como administrativos que desempeñan a bordo.
  4. En opinión del suscrito y haciendo un símil con el modelo actual de perfeccionamiento y calificación en las unidades, el sistema educativo y de perfeccionamiento de la Royal Navy es el más similar en el ámbito de capacitación operativa, siendo una muestra de esto los cursos de:
    • IWO Nav e IWO Warfare son cubiertos por el curso básico de guerra naval.
    • PNO y FNO se ven cubiertos con el curso de oficial de guardia puente escuadra.
    • SpecN no se visualiza aplicabilidad a nivel para el caso nacional.
    • PWO es cubierto por el curso intermedio de guerra naval.

Por consiguiente, la brecha actual entre ambos sistemas de desarrollo profesional para los oficiales de cubierta radica en que la Royal Navy se enfoca en la calificación operativa con cursos específicos para los distintos puestos a bordo, más que en calificar oficiales específicos en ciertas áreas, ya que dentro de la rotación natural existente a bordo, los oficiales intentarán ir calificando desde el puente para poder bajar como director de algún panorama y posteriormente hacer el curso de PWO.

Por último, como punto a considerar, la Escuela Naval de Chile tiene una duración de cuatro años a diferencia de los ocho meses a un año de la Royal Navy, por lo que el tiempo para la inducción inicial puede ser bastante más profunda en todos los ámbitos.

Ideas Finales:
Son varios los factores que, según el autor, hacen posible analizar la unificación de las especialidades de cubierta descritas anteriormente, exceptuando la de ingeniero naval electrónico:

  1. En la actualidad, los oficiales especialistas en artillería y misiles y torpedistas, armas AS y minaje, se desempeñan unos años en Sistemas de Armas (SSAA) antes de cubrir los puestos de operaciones como son OOW, ASWO, AAWO o Anti Surface Warfare Officer (ASuWO). Posterior a esto, las especialidades dejan de tener una aplicabilidad directa en el puesto operativo que desempeñan los oficiales a bordo.
  2. La especialidad de ingeniero naval electrónico es de vital importancia para un mundo tecnológico con desafíos cada vez más complejos y técnicos, por lo que después de tres años de estudio el desarrollo de carrera de estos especialistas debiera tener un enfoque más específico en los sistemas de armas y su mantenimiento, objeto contar con una persona que en su etapa previa estudió en detalle cada componente de estos complejos y tecnológicos sistemas existentes a bordo. En otras palabras debieran tener una orientación más clara para cubrir como subalterno a bordo en unidades independientes, en la Escuadra en los departamentos de sistemas de armas y en tierra, en cualquier área donde su especialidad pueda aportar por sobre un oficial de superficie, esto hasta que como oficial jefe y estado mayor, se ampliaría su área de desempeño. Lo anterior, en todos los grados, debe ir acompañado de una carrera clara y motivadora, tanto para el oficial embarcado como en tierra, sabiendo este los cargos que podrá desempeñar una vez en tierra o a bordo, asociado a sus competencias de estudio y experiencia profesional.
  3. Una malla curricular común para los oficiales de cubierta debiera otorgar una mayor versatilidad profesional, ya que los desafíos actuales hacen que se vean enfrentados, independiente de sus especialidades, a cubrir puestos en los cuales sus estudios no los capacitó, por ejemplo un oficial navegante como jefe del departamento de sistemas de armas u oficiales de artillería y misiles como oficiales de telecomunicaciones.
  4. El crear un oficial de superficie debe ir de la mano de la modificación y/o creación de algunos cursos que califiquen a los oficiales en puestos específicos. Lo anterior también mantendría oficiales por más tiempo en las unidades, perfeccionándose y cubriendo puestos operativos en todo momento.
  5. Por último, para los oficiales de superficie que sigan el área de logística o científico tecnológico, el tener un conocimiento global de las actuales especialidades de superficie les permitiría tener mejores competencias globales, debiendo solamente especificar y perfeccionarse en el campo de acción elegido.

8 Respuestas

  1. ROMERO IRAGUEN FRANCISCO VICENTE dice:

    Estimado autor:

    Me parece muy interesante la discusión que este artículo propone y me permito hacer solo un comentario.
    Como aporte al debate quisiera mencionar que en el caso del oficial submarinista, su preparación durante el curso de especialidad es integral en relación al submarino, debiendo conocer y dominar a cabalidad la plataforma y los sistemas de armas que en este tipo de unidades conviven.
    De esta forma, al término de su preparación como especialista, posee conocimientos de todas las áreas de desempeño a bordo, inclusive del área de ingeniería mecánica y eléctrica (en el caso del oficial ejecutivo de cubierta) y de las áreas de operaciones y armamentos (en el caso del oficial ingeniero naval, que opta por la especialidad complementada en submarinos), permitiendo con ello que posteriormente en los puestos operativos, un oficial de cubierta pueda cubrir como oficial de estiba o que un oficial ingeniero sea el oficial de guardia al periscopio.

    Atte.

    CF Francisco Romero Iragüen
    Comandante
    SS-22 “General Carrera”
    fcoromeroi@gmail.com

  2. COVARRUBIAS CASTRO ANTHONY dice:

    Estimado Teniente
    Interesante artículo, un tema de permanente debate. Al respecto quisiera aportarle con algunos comentarios:
    En relación a su cita “La nueva realidad sugiere que, para que el servidor de la Armada sea eficiente y eficaz en su puesto operativo o cargo administrativo, requiere de una mayor capacidad de adaptación al nuevo conocimiento, de una comprensión profunda de los procesos y de tener una capacidad humana para responder satisfactoriamente en varios escenarios a la vez, casi en tiempo real”. Si esto se hubiese escrito en 1950, producto de la llegada de los cruceros tipo Brookling o en 1985 con la llegada de los submarinos U209 que incorporaban en su sistema de combate uno de los computadores más modernos de Chile, creo que tendría exactamente la misma validez, ya que es una buena descripción de lo que el oficial de marina debe auto exigirse en forma permanente a lo largo de toda su carrera, no sólo en su desempeño como especialista.

    Respecto a lo que usted menciona: “En el caso de torpedos, armas A/S y minaje estos estudian en la Escuela de Submarinos”. Al respecto debo aclarar que la Escuela de Submarinos, precisamente cambió su nombre a Escuela de Submarinos y Armas A/S entre otras cosas para que los oficiales que cursan Armas A/S fueran 100% incorporados y se sintieran identificados con su Escuela.

    Como experiencia, me tocó ser parte de la generación en la cual se dispuso que todos debieran ser ingenieros en el año 1994, lo cual me demandó tres años de estudios académicos, además de un cuarto año práctico a bordo de un submarino antes de ser especialista. Lo bueno, me aportó conocimientos y capacidad de resolución de problemas que hasta hoy ocupo en mi trabajo y que estando en servicio me permitieron participar en proyectos complejos con mejores herramientas para comprender y tomar decisiones en el ámbito técnico operacional. Lo malo, me quitó tiempo de embarco como teniente, periodo en el cual en teoría el oficial logra un gran aporte como especialista y obtiene mayor experiencia operativa. En paralelo me tocó ver el fracaso académico de algunos compañeros de curso que eran excelente marinos, pero malos para el ramo de análisis numérico (por mencionar alguno). Finalmente todo volvió al modelo anterior (bajo la ley del péndulo).

    Comparar con otros sistemas, si bien es bueno, no es necesariamente la mejor opción, hay que partir por preguntarse qué necesitamos para seguir siendo eficientes y eficaces acorde con las demandas técnico-operacionales, debiendo ser siempre la prioridad el desempeño operativo.

    Una última reflexión es respecto a las áreas de desempeño, no hay que olvidar que a lo largo de la carrera los intereses van cambiando y por ende debe existir la flexibilidad necesaria para que aquel oficial que creía que su vida estaba en la CIC, en algún momento pueda pasar al ámbito científico tecnológico contribuyendo desde una Dirección Técnica, sin perder motivación y sin que la Armada pierda valiosos oficiales.
    Muchas gracias y le deseo éxito en su carrera.

    • PEARCE CABACH CHRISTIAN ROLF dice:

      Muchas gracias mi Comandante por su comentario. Efectivamente sobre este tema tiene una gran cantidad de aristas a abarcar las cuales no son cubiertas a cabalidad en un artículo tan breve. Comparte que finalmente lo importante es definir que requiere la marina de sus Oficiales especialistas ee cubierta y posteriormente modificar las especialidades, es po eso que habiendo formado parte de la nueva organización de sus unidades aflote estimo que es mejor adquirir un conocimiento amplio y que el especifico de puestos operativos sea entregado en el centro de entrenamiento y CPO. Sobre que uno debe preparar a los Oficiales para ámbito técnico en tierra, concuerdo plenamente.
      Nuevamente muchas gracias por su comentario y al igual que su comentario estimo que siempre es bueno ir revisando los proceso objeto mejorar y optimizar la carrera. Muchos saludos

  3. KOUYOUMDJIAN INGLIS RICHARD dice:

    Estimado teniente,

    Lo felicito por haber escrito de este tema. Algunos comentarios:

    1) El dilema comienza antes ya que parte de la pregunta de qué es lo que produce la Escuela Naval para el mundo de los oficiales ejecutivos e ingenieros navales. ¿Produce oficiales de marina, o bien produce ingenieros? Entrega el título profesional de oficial de marina y licenciado en ciencias navales y marítimas. Creo que todos estamos de acuerdo en que la formación que se entrega es excelente, pero que los oficiales que produce a su egreso aún no están en condiciones de ejercer en plenitud como tales. El tema se enreda en parte, y esta es mi opinión personal, por estamos mezclando estudios de pregrado con títulos profesionales. No tengo dudas que todos los que egresan califican como licenciados, pero de ahí a que puedan llamarse oficiales de marina es otra cosa. Quizás después del año de guardiamarinas más los años de embarco como subtenientes podrían estar calificando como tales.
    2) La estructura actual en que uno primero va a la Escuela Naval y después a la Academia Politécnica Naval no difiere mucho de antaño, y quizás es algo que se debiera revisar. Es probable que lo segundo se deba aplicar sólo a quienes requieren años de estudios adicionales técnicos y de nivel de postgrado, y separarlo y no mezclarlo con los estudios, experiencias y calificaciones que requieran los oficiales para el desempeño en sus puestos operativos.
    3) Las marinas que escoge son buenos casos, pero claramente falta el caso de la USN, como también incluir el grado de satisfacción o insatisfacción que las otras marinas tienen con sus propios modelos de producción de oficiales de marina.
    4) Personalmente me siento más cómodo con separar el proceso de generación de licenciaturas del proceso que produce oficiales de marina. Lo primero claramente es un insumo que requiere lo segundo, pero que no tienen que necesariamente ir juntos.
    5) Por último, algo me dice que no estamos siendo eficientes, pero por otro lado siento que el producto final es efectivo, pero como dije antes, a un gran costo y procesos que toman más tiempo de lo requerido.

    Saludos,

    Richard Kouyoumdjian Inglis

    • PEARCE CABACH CHRISTIAN ROLF dice:

      Muchas gracias por su comentario. Previo a escribir el artículo lo primero que me pregunte fue lo que relata en el pto 1 y 5, efectivamente me produjo un problema, pero lo cuestioné cuando compare que antiguamente uno hacía 3 y 4 medio en la EN y dos de APN y hoy en día la Escuela Naval sigue durando 4 años ( antiguamente 5 y antes incluso 4 también, dependiendo de la epoca) y que la APN siguen siendo 2 años. Si bien a la larga el Oficial de cubierta cumple con lo requerido, creo que el proceso es muy perfeccionable. Por otra parte haciendo el la matemática inversa, viendo lo que hacen a bordo, me doy cuenta que también es distinto a la orgánica y proyección de carrera de antes, por lo que no podría estar más de acuerdo en separar el proceso de licenciatura ( grado academico del producto netamente naval) .
      Si bien este tema es muy amplio, creo que concordamos que siempre se puede ir revisando y perfeccionado. Nuevamente muchas gracias por sus comentarios. Atte

  4. OTAZO SANDACLIE BENJAMIN ANDRES dice:

    En el ámbito de la gestión de la Dirección de Personas, uno de los temas que ha evolucionado es la gestión del talento humano. Existe una dicotomía entre tener personas formadas en ámbitos generales, lo que era común hasta mediados del s.XX, versus a tener una especialización, que incluso en el último tiempo pareciera que se transformó en una hiperespecialización, que fue común en la última mitad del s.XX y a principios del XXI, coherente además con el relato propuesto en el artículo para la formación naval.

    ¿Por qué pudo ocurrir esto?, pues bien, puede ser porque antiguamente las disciplinas estaban relacionadas bajo el campo de la filosofía (los antiguos, eran pensadores transversales), la que abarcaba una cantidad de conocimiento limitado pero integrado (similar a la cosmovisión oriental, más sistémica). Posteriormente, con la ilustración, aparecieron tendencias positivistas y racionalistas, “pienso, luego existo” decía Descartes, con lo que apareció el método científico y comenzó un crecimiento exponencial del conocimiento colectivo de la humanidad. Esto, trajo consigo que ese conocimiento transversal comenzará a especializarse, razón por lo que las disciplinas se segmentaron (un ejemplo es el campo de las Ciencias Sociales, antes estaban las “artes liberales” que aglutinaban el conocimiento, ahora existe la Ciencia Política, la Sociología, la Antropología, etc.). El conocimiento fue tanto, que no era posible procesarlo con las limitaciones mentales de la especie como también las herramientas disponibles en las épocas pretéritas, razón por lo que permeó a los desempeños profesionales y los campos del saber asociados.

    Con la irrupción de nuevas tecnologías y la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos, pareciera que la hiperespecialización podría incluso quedar obsoleta, al menos en los trabajos comunes de las personas o de las ciencias administrativas, porque los campos pueden ser absorbidos por la tecnología. ¿Qué se requiere en consecuencia?, pues bien, personas con conocimientos generales que sean capaces de dar sentido a los procesos e interpretar información transversal. Aporta actualmente, mucho más un trabajo multidisciplinario con visión sistémica que una visión sectorial y limitada. En otras palabras, existe un paralelismo al rol de la CIC con los panoramas, ya que ahí se integran para ejecutar la solución adoptada al problema naval.

    En línea con lo anterior, actualizar la carrera naval para enfrentar de mejor manera los problemas postmodernos donde nos desenvolveremos, considerando principios como la flexibilidad y la adaptabilidad, permitirá probablemente, contar con un talento humano (Oficiales de Marina) que de desenvuelvan de mejor manera en el entorno, con costos de formación optimizados (tanto monetarios, como de tiempo), pero con un sistema de capacitación que entregue las competencias acotadas para los cargos que se presenten durante la carrera, evitando así formar especialistas que no se desempeñen para tal cometido (similar al paradigma de la especialización o hiperespecialización), y por ende, no utilizar el conocimiento por el que la Institución invirtió. Se requiere una visión sistémica que permita orientar los escasos recursos, y en ello, una formación flexible puede ser más atractivo.

    • PEARCE CABACH CHRISTIAN ROLF dice:

      Muchas gracias por su comentario. Efectivamente este cambio debe ir de la mano de un sistema de capacitación permanente y sólido para entregar las herramientas específicas para los puestos que la requieran. Nuevamente muchas gracias

Deja un comentario

Artículos relacionados...

Scroll Up
Share This