Presentación: Confidencias limeñas. Charaña, espionaje y algo más

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CONFIDENCIAS LIMEÑAS. CHARAÑA, ESPIONAJE Y ALGO
MÁS
Autor: Demetrio Infante Figueroa
Editorial: Catalonia
Año: 2013, 277 pp.Miguel A. Vergara Villalobos*
* Almirante. ING.NV.ELN. Oficial de Estado Mayor. Ex Comandante en Jefe de la Armada. Profesor de Academia en la asignatura de Estrategia. Doctor en Filosofía
por la Universidad de Navarra (España). Magno Colaborador de la Revista de Marina, desde 2009.
E
l autor, siendo un joven abogado que recién había obtenido un
Máster en Política Internacional por la Universidad de Detroit
(EE. UU.), fue sorprendido el 11 de septiembre de 1973 cumpliendo
funciones de asesoría en el Senado de la República. El Gobierno Militar
recién instaurado, a sugerencia del embajador Enrique Bernstein, lo
destinó en comisión de servicio a la Cancillería. Un par de años más
tarde se le presentó la oportunidad de postular a un concurso para
ingresar al Servicio Exterior con el grado de Consejero, lo que se
concretó el 30 de enero de 1976, iniciando así una larga y brillante
carrera que lo llevaría a ser Embajador en Nueva Zelanda, Japón y
Brasil. Según nos relata, la forma en que él y otros se incorporaron al
Servicio Diplomático, causó malestar entre los funcionarios de carrera,
que los apodaron “ventaneros”, porque habrían ingresado “por la
ventana”, saltándose los grados más bajos del escalafón y sin haber
cursado en la Academia Diplomática, situación injusta en su caso ya
que era profesor de Política Internacional en esa misma Academia.
El libro que comentamos, relata en forma amena y creíble su experiencia en la Embajada de
Chile en Perú, entre los años 1976 y 1981, donde sucesivamente se desempeñó como Consejero,
Ministro Consejero y Encargado de Negocios, lo que es inusual tratándose de un país limítrofe.
Demetrio Infante cumple cabalmente con su promesa inicial de no esconder nada de lo que le
correspondió vivir y ser absolutamente veraz. Aquel fue un período singularmente complejo
por conmemorarse los cien años de la Guerra del Pacífico, con un Perú fuertemente armado; por
nuestra crítica relación con Argentina a raíz de su desconocimiento del laudo arbitral por las islas
del canal Beagle; y por el aislamiento político de Chile.
Con todo, Infante se considera afortunado por haber sido “actor y testigo de innumerables hechos,
muchos de los cuales no han visto la luz pública”. En tal sentido, este libro constituye un valioso
aporte a la historia de nuestras no siempre fáciles relaciones con Perú, entreveradas con una serie
de circunstancias históricas que se analizan lúcidamente en el capítulo sobre la Guerra del Pacífico,
con la esperanza de dar luces sobre lo que a veces a los chilenos nos parece incomprensible.
El libro está estructurado en 41 breves capítulos, con extensiones variables entre una y diez
páginas según la importancia del tema; se agregan fotografías de algunos de los personajes
citados. Cada capítulo se podría leer de manera independiente; no obstante, todos de alguna
manera se complementan porque no están sujetos a una cronología rígida, sino que aquí y allá
se van introduciendo raccontos que complementan lo tratado en páginas anteriores. Muchos

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capítulos están salpicados con antecedentes históricos, anécdotas y agudas observaciones sobre
los personajes con que le correspondió interactuar. Aunque el tema central son los avatares de las
relaciones diplomáticas entre Chile y Perú, se intercalan comentarios respecto de la política interna
peruana, que contribuyen a explicar muchas de sus decisiones hacia nuestro país.Sería largo comentar los variados y, a veces, dramáticos sucesos que trae a colación Demetrio
Infante. Para incentivar su lectura bástenos mencionar los títulos de algunos capítulos que tratan
sin eufemismos el tema enunciado: El encuentro de Charaña y sus consecuencias, Conversaciones
chileno-peruanas para otorgar un corredor a Bolivia, La Guerra del Pacífico, El Plan Cóndor. La DINA
en la Embajada, Nuevo canciller. Hernán Cubillos (viaje de Pinochet a Filipinas), Segundo caso
de espionaje. Buque “Beagle” de la Armada, Fuerzas Armadas, Agregados Militares, inteligencia y
espionaje, Declaración de persona non grata a embajador Bulnes, Requerimiento argentino para
hacer juntos la guerra a Chile, Actos de conmemoración de la Guerra del Pacífico, Incidente de
Vicealmirante de los Ríos en Lima e Incidente armado en Cordillera del Cóndor.
Estos encabezamientos hacen ver que estamos ante un libro de alto interés, en un período en que
nuestras relaciones internacionales estuvieron bajo la conducción de los cancilleres Vicealmirante
Patricio Carvajal y Hernán Cubillos, con los que Infante tuvo una estrecha y fluida relación. Uno de
los capítulos que toca directamente a la Armada, expuesto con bastante objetividad, es el caso del
petrolero “Beagle”, ocurrido a comienzos de 1978, oportunidad en que el comandante del buque
y su segundo fueron detenidos en Talara y posteriormente enviados a Chile, por ser sospechosos
de espionaje a la base aérea peruana “El pato”. Este hecho generó un problema diplomático de
proporciones que terminó con la salida del embajador Bulnes, debiendo asumir como cabeza de
nuestra representación diplomática, en calidad de Encargado de Negocios, el autor de este libro
que a la sazón tenía 39 años.
Al respecto, comenta el entonces novel “embajador suplente”: “sorpresivamente me encontraba
a la cabeza de una de las embajadas más importantes de Chile, la cual pasaba por un momento
solo superado por lo acaecido en la Guerra del Pacífico, cien años antes”. En efecto, se confabularon
simultáneamente varias desafortunadas situaciones: se había declarado persona non grata al
embajador chileno, Perú continuaba con sus adquisiciones bélicas, la situación internacional de
Chile era débil, estábamos en proceso de preguerra con Argentina, y ad portas del centenario de
la guerra de 1879. Como si eso no bastara, coincidentemente con el episodio del AO “Beagle”, se
había fusilado a un militar peruano acusado de espionaje en favor de Chile.
Es digno de destacar que, contrariamente a los remilgos de otras biografías de diplomáticos,
Demetrio Infante no se cohíbe en mencionar a todos los personajes por su nombre; a unos los
critica y a otros ensalza. Entre éstos descolla el embajador chileno Francisco Bulnes, que fue quien
lo instó a escribir el texto en comento; y el entonces presidente del Perú Fernando Belaúnde Terry,
con el que estableció una especial relación. Además, Infante tiene una positiva visión sobre el
papel que cumplen las FF. AA., a las que dedica un capítulo especial. Asimismo, en general evalúa
favorablemente el cometido de los Agregados Militares, Navales y Aéreos con los que debió
vincularse durante su vasta carrera diplomática.
La amenidad con que se relatan los hechos no oculta la preocupación del autor por los detalles
contextuales. Queda la impresión de ser una obra largamente madurada; sus propias fuentes las
complementa con entrevistas a destacados personajes de la política peruana, con los que estableció
relaciones durante su período limeño, para así dar forma a los distintos capítulos sin dejar cabos
sueltos. Más allá del valioso testimonio histórico que nos ofrece, se percibe cierto interés por aclarar
ante sus pares el porqué de algunas de sus actuaciones en este complejo período.
En definitiva, un libro fácil de leer y muy recomendable para quien tenga interés por aproximarse
a la política peruana e interiorizarse de algunos inéditos detalles de nuestras relaciones diplomáticas
con Perú en el sensible período 1976-1981.
Libros: Presentación
REVISMAR 4 /2014

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