Objetivos del Perú: una aproximación a partir de su potencial geopolítico

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Augusto Pinochet sostiene que “en el estudio
de una nación, la geopolítica en sus análisis
establece los posibles objetivos que son necesario
alcanzar para el desenvolvimiento y la vida de un
estado” (Pinochet, 1974, p. 32), vinculando a la
geopolítica con la evolución del Estado, a través
de la influencia de los factores geográficos en
el desarrollo de una nación. De esta forma, es
posible inferir que un objetivo geopolítico en los
hechos es un objetivo político de desarrollo.
Los objetivos políticos de un país, se estructuran
a partir de aspiraciones provenientes de la
sociedad, que se transforman en intereses, los
que se concretizan al constituirse en objetivos
nacionales. Según Julio Von Chrismar constituyen
la base de la Política Nacional de los Estados (Von
Chrismar, 2010, p. 41). Por tanto, la geopolítica es
clave para que el Estado progrese con un horizonte
claro y definido en beneficio del bien común.
El Perú es un país con una rica historia milenaria,
caracterizado por un pasado indígena y español
que ha servido de base para proyectarlo al futuro,
gracias a la explotación de su potencial geopolítico.
En este sentido, el libro blanco de la defensa
peruana destaca en su perfil geopolítico que:
Hoy el Perú se enfrenta al reto del nuevo milenio,
con una visión estratégica de desarrollo y
seguridad, como un país de potencialidades
enormes en sus dimensiones marítima, andina,
amazónica y proyección geoeconómica
bioceánica, con una presencia privilegiada
en la Cuenca del Pacífico, fortalecida por su
membresía en APEC y su proyección hacia el
Continente Antártico.1
Sin embargo, al estudiar con mayor detalle
las instituciones de este país, no es posible
encontrar sus objetivos geopolíticos declarados
de manera explícita. José Rodríguez Elizondo
manifiesta que “declarar objetivos de este tipo, es
excepcional y corresponde a la geopolítica clásica
alemana, que en esencia es la teorización de la
expansión.”2
Lo normal es que los objetivos sean
históricos e implícitos, como el caso de Arica para
Bolivia o materia de análisis académico, desde
la perspectiva de las vulnerabilidades propias,
lo que supone una asimilación defensiva de los
conocimientos geopolíticos.
Por tanto, el propósito de este trabajo es
determinar las fortalezas geopolíticas del Perú,
para, a partir de estas, establecer una aproximación
a sus objetivos geopolíticos y así establecer futuros
espacios de cooperación. A fin de lograr esto,
inicialmente se analiza el potencial geopolítico del
Perú junto con establecer los principales problemas
geopolíticos que afectan al país, para finalizar con
una propuesta de sus objetivos geopolíticos.
Potencial geopolítico del Perú
El historiador peruano Jorge Basadre expone
que el Perú basa su poderío en “la ilusión de
lo grande, el sueño imperial”, que encuentra
sus orígenes en los caminos del Inca y en el
* Mayor (Ejército de Chile) Oficial de Estado Mayor, Magister en Ciencia Política (Pontificia Universidad Católica de Chile) y Magíster en Educación (Universidad
Mayor). (calauriani@uc.cl)
1. Ministerio de Defensa. (2005). “Libro blanco de la Defensa Nacional”. Lima, Perú. p. 54.
2. Rodríguez Elizondo, José. Entrevista realizada en su domicilio el 24 de agosto de 2015.
El Perú es un país de un gran potencial geopolítico, de cuyo análisis se pueden evidenciar
importantes espacios de cooperación con Chile, que permitan fortalecer la relación entre
Escenarios de Actualidad
los dos Estados y generar desarrollo a ambos lados de la frontera.
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pasado virreinal (Mercado, 1981, p. 4). A juicio
del diplomático chileno Edgard Eckholt, el
principal motivo del mayor valor que el Perú
le da al territorio, es consecuencia de lo que su
pérdida ha significado en la disminución de su
gravitación regional (Eckholt, 2012, p. 69). Por
tal razón, desde el punto de vista geopolítico el
territorio tiene un carácter decisivo para el Perú.
En este ámbito, el general peruano Edgardo
Mercado Jarrín (1995) manifiesta que “el Perú está
ubicado de manera maestra en el Pacífico Sur”
(p.74). Su posición geográfica central occidental
respecto a Sudamérica, le entrega una ubicación
de ventaja en relación a su acceso al Pacífico y su
proyección al Asia, Oceanía, América del Norte y
Antártica, junto a la posibilidad de contacto con
el Atlántico mediante cuatro ejes de conexión
bioceánica a través de Sudamérica, lo que le otorga
la opción de explotar y expandir al máximo los
espacios de desarrollo, en dirección a las áreas
de contacto fronterizo, donde se materializa
el enlace con las principales economías de la
región y del mundo.
El país posee tres zonas geográficas generales
denominadas de Oeste a Este: costa, sierra y
selva. En la primera se concentran principalmente
los centros productivos, mientras que en las
otras dos existe mayor prevalencia de recursos
naturales, principalmente minerales en el sur y
petróleo en el norte.
La existencia de cinco áreas geopolíticas
vinculadas cada una a un núcleo de cohesión,
en las ciudades de Trujillo, Iquitos, Lima, Cuzco y
Arequipa (Mercado, 1995, p. 129), han permitido
desatomizar el núcleo vital del país o heartland y
así expandir el espacio de desarrollo hacia las áreas
limítrofes. De esta forma se ha podido iniciar el
poblamiento de las fronteras y cubrir los espacios
vacíos que representaron en el pasado áreas de
vulnerabilidad, a fin de favorecer el intercambio
económico con los países limítrofes.
El Perú, debido a su difícil morfografía, posee un
complejo sistema de comunicaciones terrestre,
marítimo, fluvial y aéreo. Las comunicaciones
terrestres se circunscriben a las tres rutas
principales longitudinales que cruzan el país
de Norte a Sur en la costa y sierra, las cuales
son flexibilizadas mediante el empleo de líneas
auxiliares que de manera transversal enlazan a
las principales. Refuerza esto, el empleo de rutas
fluviales en las principales cuencas hidrográficas
de la selva y el uso de líneas de comunicaciones
marítimas y aéreas. De esta forma, se facilita el
intercambio económico en todo el país y se
enlaza a las zonas más alejadas.
Respecto a la economía, ha buscado implementar
un modelo de libre mercado, el cual no ha logrado
los resultados perseguidos, debido a algunas
deficiencias en su institucionalidad, junto con
considerar que su infraestructura productiva es
deficiente para los propósitos esperados y que
posee una sociedad más desintegrada.3
Esto ha
provocado que en los hechos, no haya podido a la
fecha alcanzar los índices de desarrollo humano
de otros países de la región, pese al potencial
geopolítico expresado.
A partir de lo expuesto, es posible sintetizar
el potencial geopolítico del Perú en el valor de
su posición en el contexto sudamericano y su
acceso al Pacífico, su rica historiografía que le
entrega una identidad particular, la pluralidad
de su raza, la gran cantidad de recursos naturales
y la diversidad de su territorio, dividido en
las tres zonas geográficas señaladas. De esta
forma es posible enfrentar en mejor forma los
principales problemas de desarrollo que enfrenta
el país, resumidos en la falta de vertebración del
territorio, las amplias zonas despobladas, sobre
todo fronterizas, sus reivindicaciones limítrofes,
la competencia por la hegemonía en el Pacífico
Sur, su aun deficiente infraestructura productiva
y su débil presencia en la Antártica.
Objetivos geopolíticos del Perú
Ratzel, vinculando la geopolítica con el desarrollo
de la nación, menciona que “para muchos, política
nacional implica una política fundada sobre
la comprensión del valor del suelo; dicen así
nacional en vez de territorial” (Ewald, 1980, p.52).
En este orden de ideas, el Perú desde la época
de Ramón Castilla (1845 – 1851) ha tenido una
visión geopolítica, que en los hechos ha buscado
vertebrar el territorio y aumentar su influencia
en el pacífico sur (Mercado, 1981, p. 3). En la
actualidad, la proyección de este presidente se
observa en la concreción del Acuerdo Nacional
sobre el futuro de la nación, firmado en Lima el
año 2002, oportunidad donde se declararon los
ESCENARIOS DE ACTUALIDAD: Objetivos del Perú: una aproximación a partir …
3. Gaspar, Gabriel. Entrevista realizada en la Sub Secretaría de las Fuerzas Armadas el 14 de julio de 2015
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objetivos nacionales en áreas que abarcaron la
democracia y el estado de derecho, la equidad
y la justicia social, la competitividad del país y la
eficiencia del Estado.4
En consecuencia, a partir del estudio del
potencial geopolítico del Perú y del acuerdo
nacional del año 2002, es posible definir los
siguientes objetivos geopolíticos:
n Lograr la total integración nacional y
aumentar la presencia del Estado en el
espacio de desarrollo
Durante la época incaica, a consecuencia de
la abundancia de zonas desérticas en la costa,
los principales núcleos poblacionales peruanos
se encontraban asentados a lo largo de la sierra,
teniendo como centro político el Cuzco. Posterior
a la llegada de los españoles y hasta la era actual,
comienza el éxodo de población hacia el borde
costero, quedando amplios espacios de terreno
sin presencia humana, generando una gran
concentración de población en Lima y sectores
aledaños, que incrementa la desintegración
social, al quedar focos indígenas aislados en las
zonas más alejadas.
Por tal razón, el Perú requiere revertir esta
situación, de modo de comenzar a repoblar
el espacio de desarrollo o hinterland, a partir
de las cinco áreas geopolíticas vinculadas a
los núcleos de cohesión nombrados. En este
sentido, es vital extender la infraestructura de
comunicaciones existente hacia la sierra y la selva,
como asimismo reforzar los servicios de salud,
educación, vivienda y desarrollo económico
en los núcleos de cohesión, a fin de incentivar
el traslado de las personas hacia estas zonas.
n Finalizar el proceso de consolidación de
las fronteras
El proceso de poblamiento y aumento del
dinamismo económico desarrollado por el
Perú en Tacna es un ejemplo de los beneficios
que puede obtener un país en esta materia, ya
que no solo contribuye a reforzar la presencia
del Estado en las áreas más remotas, sino
también mejora el intercambio comercial, con
las economías vecinas, en este caso Arica y su
proyección en todo el norte de Chile. Asimismo
mejora el intercambio cultural, siendo el mejor
ejemplo el aumento en la demanda por la
comida peruana, no solo en Arica, sino en todo
el país. También, se establecen mecanismos de
cooperación entre los gobiernos para enfrentar
amenazas que afecten a las personas como
catástrofes naturales, crimen organizado y
narcotráfico, entre otros.
Un aspecto a destacar, es que a consecuencia
del flujo de intercambio comercial, cultural,
educacional y turismo, las poblaciones de ambos
lados del límite comienzan a valorarse en mayor
medida, lo que ahuyenta la posibilidad de un
conflicto armado e incrementa los índices de
seguridad en lo internacional.
n Intensificar la cooperación con los países
de la región
El intercambio comercial en la región es clave
para el desarrollo de la economía del Perú.
Un ejemplo de ello es la cooperación chileno
peruana. Según la Dirección General de Relaciones
Económicas Internacionales (DIRECON) de la
Cancillería chilena, entre el año 1990 y el 2014
la inversión en el Perú suma US$15.966 millones,
siendo el cuarto país receptor del capital chileno
en el mundo (Ministerio de RR.EE., 2014, p. 8),
mientras que la inversión peruana en Chile a la
misma fecha bordea los US$8.500 millones.5
El
aumento en el intercambio de capital entre los
dos países ha producido grandes beneficios
a ambos, generando 117.218 empleos en el
Perú desde 1990, favoreciendo por tanto a
300.000 familias. Esta misma realidad debiera
ser replicada al resto de los países de la región,
permitiendo la creación de polos de desarrollo
comercial e industrial en las áreas fronterizas y en
los principales terminales portuarios del país.
n Alcanzar la hegemonía en el Pacífico
sudoccidental
El Perú posee un territorio continental de forma
compacta, donde en su extensión prevalece el
largo en razón del ancho. La forma alargada
de norte a sur del territorio nacional genera la
existencia de un extenso litoral rico en recursos
marinos, con una costa equivalente a 3.079,5 km
y una superficie en el océano de 1.140.646,8 km2
,
siendo uno de los principales atributos del país,
su cercanía al mar y la posibilidad de proyectar
su influencia hacia los principales mercados del
mundo a través del Océano Pacífico.
4. Secretaría Técnica del Acuerdo Nacional. 2006 “Acuerdo nacional: políticas de estado (julio 2002 – julio 2006)” Lima, Perú. Pág. 3 y 4.
5. Inversión chilena en el Perú [En línea]. (Fecha de consulta: 09 de agosto de 2014). Disponible en Internet : http://elcomercio.pe/economia
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n Consolidar una economía eficiente, basada
en adecuada infraestructura productiva y
diversificada
Este país posee un potencial económico de
proporciones. Es rico en recursos minerales en todo
el territorio con énfasis en el sur, posee petróleo
en el norte, una cuantiosa fauna marina junto a
amplios espacios para la agricultura en la costa y
una abundante biodiversidad en la selva. Por tal
razón, el Perú precisa la inversión extranjera directa
y para ello debe reforzar su institucionalidad y
mejorar su infraestructura productiva.
n Proyectar la influencia del Perú hacia la
Antártica
La Antártica es el continente del futuro. Esconde
reservas de recursos naturales aún no dimensionadas,
además de una posición relevante para gravitar
en el Pacífico Sudoccidental junto con el acceso al
Atlántico Sur. Producto de esto, el Perú mantiene
presencia efectiva en la zona desde 1989, a través del
despliegue de una base de investigación científica
en la Isla Rey Jorge, la cual debiera ser el origen de
una mayor influencia en este territorio.
Conclusiones
Desde los orígenes de la República, el Perú
ha contado con objetivos geopolíticos que han
orientado el desarrollo del país, los que han
tardado en concretarse, pero jamás han sido
abandonados. Un ejemplo de la importancia
que este país le asigna a la agenda de futuro es
la firma del Acuerdo Nacional del año 2002 y el
resultado del fallo de La Haya en la delimitación
marítima con Chile, el cual se obtuvo gracias a una
estrategia concebida a partir del conocimiento
de la tesis del almirante Faura en 1977.
Al mismo tiempo, en palabras del propio
general Mercado Jarrín, el Perú es consciente de
la revalorización del espacio, entendiendo que no
se requiere soberanía efectiva para influir en las
áreas de interés del estado. Por tanto, el país no
precisa expandirse físicamente, dejando de ser
una amenaza al territorio de los estados vecinos.
Esto debiera ser el principal atributo de la
geopolítica moderna peruana que tendría que
explotar Chile, con el propósito de identificar
intereses comunes con el Perú y así construir
una agenda de cooperación, que permita dejar
atrás las rencillas del pasado y de esta forma
construir un futuro común, que posibilite llegar
en bloque a los principales mercados del mundo
a través del Pacífico, cuyo inmenso espacio
alcanza para todos.

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