Chile, Universidades y Globalización

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En los últimos meses ha estallado en Chile un movimiento de protesta estudiantil que paulatinamente ha ido incrementando sus demandas. Comenzó con peticiones de mayores beneficios del pase escolar para el transporte público, después pasó a demandar gratuidad en la educación y en la actualidad (noviembre de 2011), exige la nacionalización de las minas privadas de cobre, la reforma de la Constitución y la adopción del plebiscito como mecanismo de consulta regular. El movimiento ha tenido el apoyo mayoritario de la población básicamente debido a los altos costos de la matrícula y colegiatura en las universidades. El artículo, sobre la base de los escenarios que genera la globalización, revisa las nuevas tendencias educacionales a nivel mundial y las proyecta a la situación de nuestro país.

Introducción

En nuestros días –agosto del 2011– las principales ciudades chilenas son lugares de manifestaciones de protestas, especialmente de los estudiantes, y un número considerable de establecimientos educacionales, incluidas universidades, han sido tomadas por alumnos.

Sin embargo, nuestro país tiene evidentes ventajas comparativas en el ámbito universitario derivadas de la estrategia de inserción internacional llevada a cabo en los últimos años.

En las líneas que siguen analizaremos estas tendencias.

Las nuevas tendencias educacionales

Evidentemente es conocido que la Globalización, favorecida por los rápidos e impresionantes desarrollos de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC’s) y de los medios de transporte, ha generado una nueva realidad planetaria. En términos generales cabe mencionar algunos rasgos principales de esta nueva realidad:

  • Es ostensible que los países que hoy prosperan son aquéllos que se han integrado a la economía mundial, en tanto los que no lo hacen se estancan o empobrecen.
    Entre los primeros, conocidos son casos relevantes como los de China, Hong-Kong, India, Singapur, o el propio Chile. Entre los segundos son patéticos los casos de Corea del Norte y Cuba.
  • Esta situación repercute en la educación.
    Actualmente, por una parte, se están homogenizando los métodos de enseñanza, las mallas curriculares y la duración de los programas de estudio.
    Por otra parte, se afianza y expande el concepto de que, un factor importante en la determinación de la calidad de una universidad es su grado de internacionalización, lo cual se traduce en la intensificación de los intercambios de profesores y alumnos. A estos efectos se agrega el amplio y rápido crecimiento que están experimentando los Programas de Formación Superior Avanzada (Postgrados y Postítulos) On-Line No Presenciales.
    Como consecuencia tiende a surgir un mercado educacional global e, igualmente, aquellas universidades que rechazan o ignoran esta globalización educacional se van quedando atrás.
    Basta observar los rankings de universidades, que se elaboran en Estados Unidos de Norteamérica, Europa o China, para constatar lo señalado.
    El análisis de esos rankings permite observar que, mientras los centros académicos de Asia han mejorado sustancialmente su estatus, hay un estancamiento y deterioro en América Latina*.
    En nuestros días, en todas las mejores universidades del mundo se exige que sus alumnos cursen parte de sus programas formativos en el exterior.
    Es así que – por ejemplo – Estados Unidos de Norteamérica aspira a que, anualmente, un millón de sus alumnos universitarios cursen estudios en el exterior. En cuanto a la Unión Europea, los estudios en el exterior son algo ya regular.
  • Otro elemento a considerar es que una muy importante generación de recursos se está logrando en los programas de postgrado, postítulo y en los programas de investigación.
  • En el ámbito del pregrado se constata la ocurrencia de un fenómeno global: El desarrollo económico, particularmente en los países emergentes, está llevando a un aumento gigantesco en el número de estudiantes que son la “primera generación” que accede a la universidad*.
  • Esta masificación, y las dificultades para educar a jóvenes provenientes de familias en que no se lee y en que el dominio de un vocabulario es escaso, son actualmente un problema serio en Estados Unidos de Norteamérica, Francia, China o Chile.

Chile y la globalización de la educación

Es sabido que Chile ha consensuado y desarrollado en las últimas décadas una estrategia de inserción en la economía mundial, con – entre otras – las siguientes consecuencias:

  • Es el país que cuenta con el mayor número de Tratados de Libre Comercio (TLC’s) y Acuerdos de Complementación Económica (ACE’s) del mundo.
  • El 70% de su Producto Interno Bruto (PIB) corresponde a su comercio exterior de bienes y servicios.
  • Chile es el primer inversionista en el exterior per cápita de América Latina (unos US$60.000 millones) y también el país que recibe la mayor inversión externa per cápita de la Región.
  • El crecimiento sostenido del PIB ha implicado que, en las últimas dos décadas, el ingreso per cápita se ha triplicado, pasando de 5.000 a 15.000 dólares de Poder Adquisitivo Equivalente (PAE, o “PPP”, por la sigla de la denominación inglesa de esta medición).
  • Si el país mantiene sus tasas de crecimiento, el año 2030 triplicaría su PIB per cápita, pasando de los 15.000 dólares actuales a 45.000. Es decir, se alcanzaría un nivel de ingreso superior al que tiene Estados Unidos en la actualidad.
  • Nuestra Nación, goza de estabilidad política y económica, paz social, sus niveles de inseguridad son bajos, y la calidad de sus servicios es alta. Pese a las turbulencias actuales – que, por lo demás, son parte de un proceso mundial derivado de un reajuste económico que está experimentando el planeta – a largo plazo se estima que la tendencia es a la estabilidad.

A lo indicado se agregan los TLC’s antes mencionados, como el Acuerdo de Asociación Política y Económica con la Unión Europea y los suscritos – entre otros – con Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, China y Corea del Sur.

  • Santiago de Chile compite con Miami y Monterrey para convertirse en el centro de actividad financiera, empresarial y de negocios de América Latina. Miami está atravesando por una fuerte recesión económica y Monterrey sufre los efectos de la violencia que asola a México.
  • Lo indicado y el hecho de que, pese a las críticas internas al nivel de la Educación Superior de nuestro país, ésta goza de un alto prestigio en el exterior*, brindan a Chile grandes ventajas competitivas para captar alumnos extranjeros que deseen cursar estudios en un país de habla hispana.

Las naciones que pueden ser nuestros principales competidores tienen serios problemas. España, por los altos costos de su nivel de vida; y, México, por su situación de criminalidad, violencia y asesinatos.

Chile puede convertirse así en un líder, en el mundo de habla hispana, de programas de postgrado, de intercambios en pregrado, y de proyectos conjuntos de investigación. Esto, además de su evidente importancia en términos de desarrollo de nuestras propias universidades y de proyección e influencia del país en el exterior, tiene también significativa incidencia económica, como lo demuestra el caso de Australia que recibe importantes ingresos por la inserción internacional de sus universidades.

En resumen, Santiago y Chile se encuentran hoy en la mejor situación de su historia para actuar en la esfera internacional, incluido – obviamente – el campo educacional. Lo anterior hace que el proceso de modernización de la Educación en el contexto de la Globalización adquiera una especial relevancia en nuestro País.

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