El modelo educacional de la Armada y el perfil de sus líderes

Sr Director

En carta publicada el 24 septiembre 2019, Richard Kouyoumdjian, plantea que a pesar de la lógica que sigue la carrera de los oficiales de marina, dependiendo del área futura en que se desempeñarán (mando a flote, logística y administrativas), visualiza que no ocurre lo mismo en el ámbito educacional, donde plantea que los directores de academias y escuelas, no obstante, sus excelentes carreras navales, no son especialistas en el área educacional o en carreras a fines con el sector educación, reflexionando finalmente, si será necesario repensar sobre el modelo. Asimismo, señala que no le queda claro que tengamos un plan claramente desarrollado en el mundo de la educación naval.

Intentaré plantear mi posición basado en la experiencia de mi paso por la Armada de Chile y haber tenido la gran oportunidad y privilegio de servir en algunas áreas relacionadas directamente con el ámbito educacional.

Comenzaré diciendo que, a mi juicio, cuando hablamos del “modelo de educación” estamos haciendo referencia al ámbito netamente educacional, pero cuando queremos establecer el “perfil” de quienes ejercerán las funciones de directores de academias y escuelas, sobre el área educacional, debiéramos privilegiar las cualidades de liderazgo y gestión.

Dicho lo anterior, el año 2018 la institución actualizó su proyecto educativo, donde establece en forma muy clara, los fundamentos institucionales, el sistema de educación naval y calidad educacional, constituyéndose en el marco de referencia y la orientación por la cual se rige la educación institucional. Asimismo, desde hace algún tiempo, se está trabajando en la capacitación de los docentes de todos nuestros establecimientos educacionales en el modelo de formación por competencia, que dejó atrás al modelo de enseñanza por objetivos, lo que permitirá a futuro, lograr un profesional aún más capacitado. Actualmente, un grupo de docentes provenientes de todos los estamentos educacionales de la institución se encuentra realizando en la Universidad Católica de Valparaíso, un Diplomado en Formación de Docentes para Educación Orientada por Competencias, generando una masa crítica que tiene por misión impulsar el modelo ya citado. Lo anterior, es producto de que la Armada de Chile está permanentemente repensando su modelo educacional, al punto que en ocasiones es criticada por el propio personal institucional por su exceso de celo en optimizar el proceso educativo, que en algunas circunstancias ha obligado a deshacer cambios que se estimaban eran los adecuados, pero que el avance del tiempo demostró lo contrario.

“¿Es conveniente que los directores de academias o de escuela sean oficiales sin experiencia en educación?”

Tomaré dos ejemplos, la Escuela Naval y la Academia de Guerra Naval.

Tal vez, habría que preguntarse ¿qué profesional es el que deseo obtener de la Escuela Naval (formadora matriz de los futuros oficiales de marina)? Sin duda, un conocedor de las ciencias y de las humanidades, especialmente de estas últimas. Pero, más importante es graduar a un futuro líder que sepa mandar, ese es su core business, es ahí donde debe centrar su esfuerzo.

La institución, sí posee personal que se ha especializado en el ámbito educacional, en muy poca cantidad, pero ante la falta de estos oficiales, en todos los establecimientos formativos, cuenta con asesores pedagógicos de gran trayectoria, además del cuerpo de profesores, que también constituyen un gran aporte en la optimización del modelo educacional, y la Escuela Naval, no es la excepción.

Sin duda, que el cadete naval mira y escucha a su profesor cuando incursiona en el cálculo, en la filosofía, pero cuando se trata del mando y de liderar, mira a su brigadier, a su oficial de división, al jefe departamento ejecutivo, entre otros, y al final de la cadena jerárquica, a su Director. Es éste, quien mejor conoce el producto que debe entregar a la institución, porque la conoce a fondo. En promedio, los directores han estado varios años embarcados, desempeñado el mando de buque, dirigido reparticiones terrestres tanto en los ámbitos logísticos/administrativos como operativos, es decir, han ejercido a fondo el ejercicio del mando. No solo la Armada de Chile lo ha entendido de esa forma; cuando se analizan otras armadas de prestigio como Estados Unidos, Inglaterra, Corea del Sur, por mencionar algunas, ellas cuentan con directores que no necesariamente poseen experiencia en educación, muy por el contrario, muchos de ellos muestran en sus curriculum nutridas carreras operativas.

Kouyoumdjian plantea “…pongo el ejemplo de la Academia de Guerra Naval, cuyo director es un especialista en estado mayor y quizás con estudios en otras academias nacionales o extranjeras, pero sin temor a equivocarme, no son oficiales que hayan desarrollado una carrera en esa institución, y que además sólo dedican 2 o 3 años a la dirección del establecimiento”. Nuevamente, ¿cuál es el producto que se desea obtener de la citada academia? Si revisamos el perfil del oficial estado mayor, éste en términos generales señala, “… para desempeñarse en organismos institucionales de alto nivel, fuerzas operativas y estados mayores navales conjuntos y multinacionales, … además de cumplir funciones de asesoría, planificación y conducción de operaciones militares”. En los últimos años, los directores de la Academia de Guerra Naval han sido ex alumnos de la Academia de Guerra Naval de los Estados Unidos (Naval War College), es decir, han conocido la forma como opera, planifica y conduce las operaciones militares y otras distintas de la guerra (MOOTW, Military Operations Other Than War), de la marina más moderna del mundo y me atrevería a decir con la de mayor experiencia en combate y de MOOTW. Lo anterior, estimo es justamente la oportunidad de aprovechar todo ese bagaje profesional en la dirección de la academia, y cuando entramos en el terreno de la experticia educacional, cuenta con los asesores idóneos, como en el presente caso, en que el Jefe Curricular (oficial en retiro con 40 años de servicio, habiendo ejercido entre muchos otros cargos como Director de Educación de la Armada, además de desempeñarse varios años como docente y los últimos 10 como profesor de la academia), junto a la Asesora Pedagógica (Doctora en Educación con más de 20 años en la institución) y la unidad de aseguramiento de la calidad, velan por la continuidad y lógica del curso de estado mayor.

Somos la única Marina de habla hispana que el año 2018 estuvimos a cargo de la conducción de la componente marítima del ejercicio naval más grande del mundo y por rotación lo haremos nuevamente el año 2020, esta vez como segundos en el Mando; ello, con un grupo de planificación con oficiales de estado mayor graduados de esta Academia, lo que indica que al parecer la formación de estos oficiales (producto), iría por el rumbo correcto.

Kouyoumdjian, se pregunta “¿cómo le damos sustentabilidad y permanencia a los planes de desarrollo? ¿Se los dejamos al cuerpo académico y sus jefes de cátedra? ¿O se los dejamos a la Dirección de Educación, la cual también por cierto tiene una alta rotación a nivel de directores y subdirectores?”

La alta rotación de directores de las academias y escuelas no necesariamente implica un detrimento en la continuidad de los planes de desarrollo, ya que existe una Dirección de Educación de la Armada, que efectúa seguimiento y supervisa el cumplimiento de los aludidos planes, y por sobre esta dirección, se encuentra el Consejo Superior de Educación de la Armada, que en el cumplimiento de políticas institucionales, tiene por misión “Conocer, aprobar, mantener actualizados y gestionar la ejecución del proyecto educativo institucional y la planificación estratégica del Sistema de Educación Naval (S.E.N.), en concordancia con la política de educación de la Armada, con el propósito de asegurar la formación integral de sus miembros, de acuerdo a las necesidades institucionales”. Asimismo, existe un cuerpo docente permanente que contribuye a darle continuidad al proceso.

Respecto de la sustentabilidad de los planes de desarrollo educacional, desde el punto de vista del uso de los recursos, es sin duda un tema central, ya que para una institución que se gestiona con un presupuesto anual de continuidad es difícil avanzar al ritmo que se desearía, porque las necesidades son múltiples y los recursos siempre limitados. Como ejemplo, la capacitación continua de profesores, el cambio del modelo por objetivos al de competencias (donde la literatura establece que implica un mayor costo de un 30% a un 40%), simuladores y laboratorios actualizados, entre otros, implican recursos que muchas veces no están disponibles y la institución se ve en la obligación de priorizar sobre lo más urgente.

Dicho lo anterior y haciendo de eco de uno de los planteamientos de Kouyoumdjian, estimo que una forma de potenciar el sistema de educación naval es estudiar la posibilidad de que oficiales y gente de mar, sean orientados al ámbito de la educación, objeto maximizar su rendimiento para desempeñar cargos en estos roles, permitiendo de esta forma que sean parte del estamento estable de una academia o escuela en particular.

 

Arturo Undugarraga Díaz
Vicealmirante

1 Respuesta

  1. KOUYOUMDJIAN INGLIS RICHARD dijo:

    Estimado almirante Undurraga,

    Muchas gracias por haberse tomado el tiempo de contestar mi carta de fecha de fecha 24 de septiembre. Espero que usted no sea el único que responda ya que un intercambio de opiniones sobre el tema adquiere valor conforme más personas opinen. También destaco que esta interacción este teniendo lugar en la página web de la revista de marina, el cual es el lugar natural para discusiones de índole profesional relativas a lo marítimo y lo naval.

    En el texto de su carta he colocado mis comentarios:

    En carta publicada el 24 septiembre 2019, Richard Kouyoumdjian, plantea que a pesar de la lógica que sigue la carrera de los oficiales de marina, dependiendo del área futura en que se desempeñarán (mando a flote, logística y administrativas), visualiza que no ocurre lo mismo en el ámbito educacional, donde plantea que los directores de academias y escuelas, no obstante, sus excelentes carreras navales, no son especialistas en el área educacional o en carreras afines con el sector educación, reflexionando finalmente, si será necesario repensar sobre el modelo. Asimismo, señala que no le queda claro que tengamos un plan claramente desarrollado en el mundo de la educación naval.

    Intentaré plantear mi posición basado en la experiencia de mi paso por la Armada de Chile y haber tenido la gran oportunidad y privilegio de servir en algunas áreas relacionadas directamente con el ámbito educacional.

    Richard: Indudablemente su experiencia de más de 40 años en la Armada y el haber sido director de la Escuela Naval y Director General de Personal de la Armada hacen que su respuesta sea lo más parecida a la de un experto en estas materias. Puede que este dejando algo fuera, pero con eso ya es suficiente para que yo considere su opinión muy válida.

    Comenzaré diciendo que, a mi juicio, cuando hablamos del “modelo de educación” estamos haciendo referencia al ámbito netamente educacional, pero cuando queremos establecer el “perfil” de quienes ejercerán las funciones de directores de academias y escuelas, sobre el área educacional, debiéramos privilegiar las cualidades de liderazgo y gestión.

    Richard: ¿La pregunta que aquí se genera es si las cualidades de liderazgo y gestión necesarias para dirigir establecimientos educacionales navales son distintas de las que necesitan para estar a cargo de una repartición administrativa o logística, o comandar un buque?

    Dicho lo anterior, el año 2018 la institución actualizó su proyecto educativo, donde establece en forma muy clara, los fundamentos institucionales, el sistema de educación naval y calidad educacional, constituyéndose en el marco de referencia y la orientación por la cual se rige la educación institucional. Asimismo, desde hace algún tiempo, se está trabajando en la capacitación de los docentes de todos nuestros establecimientos educacionales en el modelo de formación por competencia, que dejó atrás al modelo de enseñanza por objetivos, lo que permitirá a futuro, lograr un profesional aún más capacitado. Actualmente, un grupo de docentes provenientes de todos los estamentos educacionales de la institución se encuentra realizando en la Universidad Católica de Valparaíso, un Diplomado en Formación de Docentes para Educación Orientada por Competencias, generando una masa crítica que tiene por misión impulsar el modelo ya citado. Lo anterior, es producto de que la Armada de Chile está permanentemente repensando su modelo educacional, al punto que en ocasiones es criticada por el propio personal institucional por su exceso de celo en optimizar el proceso educativo, que en algunas circunstancias ha obligado a deshacer cambios que se estimaban eran los adecuados, pero que el avance del tiempo demostró lo contrario.

    Richard: Queda claro que el tema está desarrollado y trabajado en forma profesional.

    “¿Es conveniente que los directores de academias o de escuela sean oficiales sin experiencia en educación?”

    Tomaré dos ejemplos, la Escuela Naval y la Academia de Guerra Naval.

    Tal vez, habría que preguntarse ¿qué profesional es el que deseo obtener de la Escuela Naval (formadora matriz de los futuros oficiales de marina)? Sin duda, un conocedor de las ciencias y de las humanidades, especialmente de estas últimas. Pero, más importante es graduar a un futuro líder que sepa mandar, ese es su core business, es ahí donde debe centrar su esfuerzo.

    La institución, sí posee personal que se ha especializado en el ámbito educacional, en muy poca cantidad, pero ante la falta de estos oficiales, en todos los establecimientos formativos, cuenta con asesores pedagógicos de gran trayectoria, además del cuerpo de profesores, que también constituyen un gran aporte en la optimización del modelo educacional, y la Escuela Naval, no es la excepción.

    Sin duda, que el cadete naval mira y escucha a su profesor cuando incursiona en el cálculo, en la filosofía, pero cuando se trata del mando y de liderar, mira a su brigadier, a su oficial de división, al jefe departamento ejecutivo, entre otros, y al final de la cadena jerárquica, a su Director. Es éste, quien mejor conoce el producto que debe entregar a la institución, porque la conoce a fondo. En promedio, los directores han estado varios años embarcados, desempeñado el mando de buque, dirigido reparticiones terrestres tanto en los ámbitos logísticos/administrativos como operativos, es decir, han ejercido a fondo el ejercicio del mando. No solo la Armada de Chile lo ha entendido de esa forma; cuando se analizan otras armadas de prestigio como Estados Unidos, Inglaterra, Corea del Sur, por mencionar algunas, ellas cuentan con directores que no necesariamente poseen experiencia en educación, muy por el contrario, muchos de ellos muestran en sus curriculum nutridas carreras operativas.

    Richard: En el caso de la Escuela Naval estoy de acuerdo en que un oficial de marina con las características de un buen líder y comandante debieran ser las condiciones básicas de quien ocupe la dirección de la Escuela. Ello en el entendido de que los productos finales son oficiales de marina y no ingenieros, y que un buen líder es fundamental por el ejemplo que se genera sobre el cuerpo de cadetes. Si me surge la pregunta de cuál es el beneficio de que los directores en promedio solo estén dos años en la dirección del establecimiento, y no un periodo más largo de tres o cuatro años. ¿Hay valor en un periodo más extenso o ello no es necesario producto de que el sistema de educación naval es autónomo de quienes dirigen los establecimientos educacionales navales?

    Kouyoumdjian plantea “…pongo el ejemplo de la Academia de Guerra Naval, cuyo director es un especialista en estado mayor y quizás con estudios en otras academias nacionales o extranjeras, pero sin temor a equivocarme, no son oficiales que hayan desarrollado una carrera en esa institución, y que además sólo dedican 2 o 3 años a la dirección del establecimiento”. Nuevamente, ¿cuál es el producto que se desea obtener de la citada academia? Si revisamos el perfil del oficial estado mayor, éste en términos generales señala, “… para desempeñarse en organismos institucionales de alto nivel, fuerzas operativas y estados mayores navales conjuntos y multinacionales, … además de cumplir funciones de asesoría, planificación y conducción de operaciones militares”. En los últimos años, los directores de la Academia de Guerra Naval han sido ex alumnos de la Academia de Guerra Naval de los Estados Unidos (Naval War College), es decir, han conocido la forma como opera, planifica y conduce las operaciones militares y otras distintas de la guerra (MOOTW, Military Operations Other Than War), de la marina más moderna del mundo y me atrevería a decir con la de mayor experiencia en combate y de MOOTW. Lo anterior, estimo es justamente la oportunidad de aprovechar todo ese bagaje profesional en la dirección de la academia, y cuando entramos en el terreno de la experticia educacional, cuenta con los asesores idóneos, como en el presente caso, en que el Jefe Curricular (oficial en retiro con 40 años de servicio, habiendo ejercido entre muchos otros cargos como Director de Educación de la Armada, además de desempeñarse varios años como docente y los últimos 10 como profesor de la academia), junto a la Asesora Pedagógica (Doctora en Educación con más de 20 años en la institución) y la unidad de aseguramiento de la calidad, velan por la continuidad y lógica del curso de estado mayor.

    Richard: ¿Cuándo uno mira la academia de guerra desde afuera surge una pregunta fundamental y es cuál es la función o rol del director? Hago la pregunta porque me queda claro que, entre el sistema educacional naval, los asesores pedagógicos y el cuerpo de profesores experimentado y estable tenemos una maquina bien aceitada que produce excelentes oficiales de estado mayor. No quiero pasar por falto de respeto, simplemente quiero entender en que agrega valor el director de la academia si es que el sistema funciona y funciona bastante bien. Hago la pregunta porque en el caso de los alumnos de la academia la etapa de modelamiento del liderazgo y mando ya debería estar superada y por ende el rol del director aparte de la administración de la repartición debería estar más asociado o relacionado a la generación de oficiales de estado mayor y de otras especialidades que hoy en día egresan de la academia.

    Richard: Teniendo claro lo anterior podremos responder si hay o no beneficio en extender la permanencia de dos a más años como director.

    Richard: Respecto de que sean exalumnos del USNWC, veo en ello un gran valor, pero ese valor se debería capturar conforme el director sea parte de la cadena de valor que produce oficiales de estado mayor. Si es así, perfecto, y si es así, quizás también podrían no solo ser exalumnos de esa institución de la marina de USA, sino también podrían serlo de las respectivas de las armadas de UK, Francia, Canadá y Australia.

    Somos la única Marina de habla hispana que el año 2018 estuvimos a cargo de la conducción de la componente marítima del ejercicio naval más grande del mundo y por rotación lo haremos nuevamente el año 2020, esta vez como segundos en el Mando; ello, con un grupo de planificación con oficiales de estado mayor graduados de esta Academia, lo que indica que al parecer la formación de estos oficiales (producto), iría por el rumbo correcto.

    Richard: No coloco en duda el valor y calidad de los oficiales de estado mayor que produce la academia de guerra naval, y creo que hay ámbitos más complejos que RimPac en donde ellos han demostrado su capacidad.

    Kouyoumdjian, se pregunta “¿cómo le damos sustentabilidad y permanencia a los planes de desarrollo? ¿Se los dejamos al cuerpo académico y sus jefes de cátedra? ¿O se los dejamos a la Dirección de Educación, la cual también por cierto tiene una alta rotación a nivel de directores y subdirectores?”

    La alta rotación de directores de las academias y escuelas no necesariamente implica un detrimento en la continuidad de los planes de desarrollo, ya que existe una Dirección de Educación de la Armada, que efectúa seguimiento y supervisa el cumplimiento de los aludidos planes, y por sobre esta dirección, se encuentra el Consejo Superior de Educación de la Armada, que en el cumplimiento de políticas institucionales, tiene por misión “Conocer, aprobar, mantener actualizados y gestionar la ejecución del proyecto educativo institucional y la planificación estratégica del Sistema de Educación Naval (S.E.N.), en concordancia con la política de educación de la Armada, con el propósito de asegurar la formación integral de sus miembros, de acuerdo a las necesidades institucionales”. Asimismo, existe un cuerpo docente permanente que contribuye a darle continuidad al proceso.

    Respecto de la sustentabilidad de los planes de desarrollo educacional, desde el punto de vista del uso de los recursos, es sin duda un tema central, ya que para una institución que se gestiona con un presupuesto anual de continuidad es difícil avanzar al ritmo que se desearía, porque las necesidades son múltiples y los recursos siempre limitados. Como ejemplo, la capacitación continua de profesores, el cambio del modelo por objetivos al de competencias (donde la literatura establece que implica un mayor costo de un 30% a un 40%), simuladores y laboratorios actualizados, entre otros, implican recursos que muchas veces no están disponibles y la institución se ve en la obligación de priorizar sobre lo más urgente.

    Dicho lo anterior y haciendo de eco de uno de los planteamientos de Kouyoumdjian, estimo que una forma de potenciar el sistema de educación naval es estudiar la posibilidad de que oficiales y gente de mar, sean orientados al ámbito de la educación, objeto maximizar su rendimiento para desempeñar cargos en estos roles, permitiendo de esta forma que sean parte del estamento estable de una academia o escuela en particular.

    Richard: ¿Respecto de esta última sección, y siguiendo la lógica de su respuesta, corresponde entonces preguntarse si es que uno de estos oficiales especialistas u orientados a la educación calificarían como potenciales directores de la Escuela Naval, Academia Politecnica y Academia de Guerra?

    Richard: Aprovecho de preguntar al almirante, ¿si es que ve o no valor en tener un director de la ACANAV que sea un CA o VA RN, o bien derechamente un CA o VA en retiro que pueda estar varios años a cargo de la dirección de la academia? ¿Hay valor en ello? Quizás teniendo claro cuál es el rol o función del director podremos responder muchas de las interrogantes que nos surgen en este intercambio de opiniones.

    Richard: Termino mi respuesta indicando que este es un tema que también se conversa en otras marinas. En el caso del USNWC la nueva presidente es una contralmirante con un PHD en educación, pero además con una extensa experiencia profesional en el ámbito de las operaciones navales.

    Richard: Nuevamente agradezco su gentileza y deferencia de responder mi carta.

    Richard Kouyoumdjian Inglis
    MA War Studies KCL

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