Comentario sobre libro “1978: el año que marchamos a la guerra”

26 de octubre 2018

De mi consideración:

En torno a la publicación de la presentación del libro “1978: el año que marchamos a la guerra” quisiera enviar mis felicitaciones al autor por sintetizar en forma fundamentada una crítica a la obra en mención.

En efecto lo referido a las páginas 93-96, en donde el autor realiza una crítica a la situación Político social del país, explicación por cierto simplista, sesgada y falta de rigor, nada aporta al texto central y parece más un intento de lavado de imagen tras sus vinculaciones en la CNI de la cual fue funcionario en los 80. Nada aportan al hilo conductor de lo relatado y omite una serie de hechos, procesos y circunstancias en forma muy conveniente.

Por otro lado, en torno a diferentes antecedentes que el autor menciona en su libro, muchos de ellos son más del ámbito del mito y claramente no reflejan un proceso mucho más complejo correspondiendo al de la crisis, haciendo del libro en cuestión una compilación sin fundamentos históricos en diversos pasajes.

Es así que queda de manifiesto que el autor no maneja temáticas elementales en la crisis del Beagle, como son los centros de gravedad, estrategias Político-diplomáticas, las etapas de la movilización y los puntos críticos en la frontera.

El rol asignado a la reserva del Ejército es exagerada, no corresponden a los procesos desarrollados y su desconocimiento del territorio, específicamente Magallanes, hace dudar si realmente estuvo en la zona, esto queda de manifiesto al integrar fotografías de estructuras defensivas del año 81/82 y no las correspondientes a las de 1978, que son muy diferentes tanto en su composición de materiales como en su ordenamiento en el terreno.

Por otro lado la similitud en algunos pasajes con algunos libros como “La Escuadra en Acción” de Patrícia Arancibia, “Está noche la guerra” de Luis Alfonso Tapia, artículos especiales periodísticos de “La Prenda Austral” y del libro “Los Soldados del mar en acción” sin las referencias correspondientes, incluso reproduciendo errores que los autores enmendaron, hacen poner en duda el rigor y la veracidad de los datos aportados por el autor, como también de sus tajantes afirmaciones.

En este último punto la fotografía de una “patrulla de Infantería de Marina” no corresponde al año en cuestión, perteneciente al Archivo de la Legión de Infantería de Marina y siendo reproducida en la primera edición del libro “Los Soldados del mar en acción”.

La obra sin lugar a dudas tiene una atractiva forma de escritura, sin embargo no debe ser vista como fuente histórica ni tampoco como orientación de metodología, para esto se recomienda leer libros como “Chile-Argentina: historia del gran conflicto” de Monica Cerda, “Al borde de la guerra. Chile – Argentina 1978”, “La Escuadra en Acción” de Patrícia Arancibia Clavel, entre otros, además de realizar el siempre y necesario trabajo de archivo que todo investigador tiene que realizar con humildad, sinceridad y el rigor.

El autor del libro, en esta ocasión, tiene la enorme desventaja que los actores de la época aún están vivos, una cosa es la novela y otra muy distinta es la historia como disciplina.

 

Francisco Sánchez
Historiador

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